Para Reflexionar

Convivencia de jóvenes

A pesar de los avances tecnológicos las relaciones entre compañeros son sumamente importantes para jóvenes y adolescentes. Los amigos les proporcionan oportunidades para desarrollar habilidades para resolver conflictos.

Los jóvenes aprenden como terminar una pelea y todavía ser amigos. Los amigos proveen diversión y emoción con su compañía y recreación. Los amigos también se dan consejos entre sí. Los adolescentes y jóvenes hablan de muchos temas con sus compañeros. La lealtad es un aspecto valioso cuando se trata de amistad. Los jóvenes están siempre buscando aliados que puedan ayudarles en la escuela o en su vecindario.

Las amistades también proveen estabilidad durante tiempos difíciles de tensión nerviosa o transición. Es de mucha ayuda para los jóvenes tener amigos que estén viviendo las mismas experiencias y que pueden disminuir las ansiedades de los momentos difíciles.

Los jóvenes y adolescentes sin amigos se experimentan solitarios e infelices. Suelen tener niveles bajos de rendimiento escolar y baja auto estima.

Conforme crecen, corren más riesgos de dejar la escuela e involucrarse en actividades delictivas.Los adolescentes pasan tiempo con sus amigos, mucho más que cuando fueron niños, de manera que pasan más tiempo con sus amigos sin la supervisión de los padres.

Durante los años juveniles, habrá más contacto con compañeros del sexo opuesto. Durante los primeros años de juventud, se forman grupos de amigos o camarillas, lo cual ayuda a aumentar su confianza y les da un sentido de identidad.La formación de grupos es un fenómeno juvenil, se reúnen porque tienen características similares que los identifican.

Los adolescentes utilizan estos grupos para encontrar a los amigos que quieren, con los que ellos desean pasar su tiempo. A través de grupos y camarillas los adolescentes les muestran a otras personas quienes son.Como padres, maestros, formadores… es importante estimular la amistad entre adolescentes. Permitir que sean personas más independientes. Ser tolerantes, pero no extremadamente permisivos.

Estableciendo reglas y límites razonables, pero ajustados a sus circunstancias. Habrá que interesarnos por el bienestar y las cosas de nuestros hijos adolescentes y jóvenes, pero respetando su privacidad. Estemos dispuestos a escuchar y ayudar cuando lo necesiten.

Demos consejos cuando lo pidan (no sermones). Es importante conocer a los amigos de nuestros hijos y comunicarnos abiertamente con ellos respecto al trato correcto, al contexto social y al servicio… son los años de los grandes sueños… 



luisrey.delgado@grupolala.com