Para Reflexionar

Compromiso

Compromiso es lo que transforma una promesa en realidad. y son las acciones las que dicen más que las palabras. Es crear tiempo donde no existe. El carácter está hecho de compromiso. Es el poder de lograr el cambio.

Es el triunfo diario de la integridad sobre el escepticismo.El compromiso de un individuo hacia una meta personal ó hacia algo que él considera valioso, es un poder sólido del ser humano. Para que éste se logre, entran en juego: conciencia, intención, voluntad, motivación y la acción.

La acción, muestra si el compromiso realmente existe, se convierte en la expresión de vida de un valor.

El compromiso requiere de fortaleza para realmente efectuarse. “voluntad fuerte”.

Se traduce en no sólo darnos cuenta que “somos” y tenemos la voluntad y las ganas de hacer algo, sino que “podemos hacer” y somos capaces de llevarlo a cabo.Los niveles de compromiso varían con el paso del tiempo. Basta con preguntar a una pareja que lleva 25 años juntos si el compromiso que establecieron en un inicio es el mismo ahora. Como en cualquier relación, existen momentos más intensos, debidos a circunstancias que influyen en la interacción.

El intercambio entre dos seres humanos que se “comprometieron”, seguramente pasa por periodos que nunca se manifiestan de la misma forma. Sin embargo, “algo” lo ha mantenido a través de los años. Comprometerse implica asumir una postura responsable y establecer una pertenencia.

La acción comprometida nunca es impuesta ni puede ser delegada.

Es hacer frente a la consecuencia de la acción haciéndonos responsables de nuestro ser y de nuestro hacer, labor nada sencilla, sumamente delicada y muchas veces agotadora. 

Sin embargo, no todo compromiso es necesariamente positivo. Puedo comprometerme para bien o para mal, ya sea el mío o el de mis semejantes. He aquí la fuerza del poder en el compromiso de muchos individuos que se unen para una causa común.

El compromiso colectivo es a su vez, capaz de mover montañas, modificar regímenes políticos o cambiar la forma de pensar.Así que habrá que reflexionar en cuanto a la dirección colectiva hacia la cuál queremos invertir nuestro tiempo y comprometer nuestras acciones.

Éstas implican un “poder hacer” en conjunto, resolviendo algo en comunidad, en el mejor de los escenarios, para un bien común. El lograr un consenso de voluntades no es tarea fácil y la voluntad, ahora colectiva, necesita también ser “buena”. 


luisrey.delgado@grupolala.com