Para Reflexionar

Admiración

No es la vida quien enseña, lo que realmente enseña es la lectura que nosotroshagamos de ella, es decir, cómo la estamos interpretando. No basta ni es suficiente con ver las cosas, es necesario “mirarlas bien” paradescubrir algo diferente o nuevo que siempre llevan consigo, mantener el ánimo receptivo a destellos, novedades y matices con que la realidad nos sorprende. 

También aprender a admirara las personas. Ver “con buenos ojos” a la gente.

Fijarnos un poco más en los aspectospositivos de cada persona, nos da la oportunidad de admirarlos y reconocer su lado luminoso.Pero nos enfrentamos al obstáculo de la costumbre, que incapacita para ver cualquier cosa que no sea lo ya sabido: se adivinan las respuestas, se presupone determinada actitud, se dan por supuesto ciertoscomportamientos y no se contempla la posibilidad de que el otro cambie y actúe deforma distinta a la prevista.

Otro obstáculo es la tendencia a infravalorar a las personas y anteponer sus hechos pasados a los presentes. Tenemos más en cuenta lo que era que lo que es; ofijarnos y recordar más los aspectos negativos que los positivos y la rutina que es la gran depredadora y arrasadora de nuestravida.

Habrá que estar preparados contra el desencanto, la costumbre y la rutina, para no perder la ilusión.

La vida en ocasiones se nosmanifiesta alegre y divertida, pero en otras hemos de ser nosotros, connuestros recursos, quienes damos un sentido positivo a lo queen un primer momento no lo tiene.Iniciar cada día con una visión nueva, y sorprenderse ante cosas que son muy familiares que no por eso dejande manifestarse como recién estrenadas.

Con demasiada facilidad se dan por supuestas las cosas, y tendría que ser al revés: no dejar nunca de preguntarse por nuestro mundo cotidiano. La vida debe estaratravesada por unos ojos que sepan descubrir en lo que ya es conocido una novedad que ilusione. 

La capacidad de admiración es posible desarrollarla con un entrenamiento sencillo y cotidiano, para ver los mismos y a los mismos desde perspectivas nuevas. 


luisrey.delgado@grupolala.com