Para Reflexionar

Aceptación

La aceptación desde su definición etimológica significa prestar conformidad, aprobar o admitir. Ejemplo: “He obtenido aceptación en mi postulación de empleo”, “acepto que me equivoqué.También es usada con referencia a la aceptación de uno mismo con sus defectos y virtudes, perdonarse, quererse como ser imperfecto pero en desarrollo, tratando de mejorar pero sin vivir atormentado con la culpa.

La aceptación de nuestras debilidades es el primer paso hacia la superación.También puede estar referida a una pérdida personal, como la muerte de un ser querido o el alejamiento de alguien muy querido.

En este caso la aceptación sobreviene al duelo, para acomodarse a la nueva realidad, con un presente diferente al que se deberá adaptar y seguir la vida.La baja autoestima provoca la búsqueda constante de aceptación por parte de los demás.

Cuando una persona no se siente bien consigo misma o no se quiere lo suficiente, a menudo busca su aceptación a través de la aceptación de los demás. El racional es “si los demás me quieren entonces puedo quererme”. Sin embargo, esto resulta en complejos mecanismos como por ejemplo:Aceptar cualquier cosa que venga de los demás por miedo a ser rechazado.

Esto podría incluir el maltrato físico o psicológico. Temor a expresarse y mostrarse como realmente se es por miedo a ser rechazado. Imitar conductas y actitudes, aun sin estar de acuerdo con ellas, por temor a ser rechazado.

El temor al rechazo es la manifestación de la necesidad de aceptación.Lo que se experimenta es la dificultad para ser uno mismo y sentirse cómodo con los demás pues se está pensando en el que dirán o en qué pensarán los demás. El miedo a ser rechazado no permite actuar libremente y se piensa en función de lo que se cree que opinarán los demás.

Esta situación puede ser muy desgastante ya que siempre se tiene que “ir con cuidado” de lo que dice o hace.Este miedo puede llevarnos a percibir cualquier situación, aunque no sea relevante, como si fuera un rechazo.

En el peor de los casos, es mejor que no nos acepten a que nos acepten por algo que no somos en realidad.Por mucho que nos esforcemos en pensar que opinan otras personas, la realidad es que no lo sabemos y es difícil anticiparlo. La clave es la aceptación de uno mismo tal y como somos, como punto de partida para nuestro desarrollo personal. 


luisrey.delgado@grupolala.com