Luis Petersen Farah

Visión metropolitana: ¿esta vez sí?

A ver si esta vez...

Los alcaldes metropolitanos electos se han estado reuniendo con la idea de apoyarse mutuamente. La visión metropolitana suele salir perdiendo frente al interés de cada municipio. Desde lo más simple hasta lo complicado. Desde el alumbrado, la señalización y el bacheo, hasta la obra pública, el transporte o la planeación, que se han hecho a medias y en parcelas inconexas.

De un municipio a otro, los servicios no sólo son distintos sino que contrastan visiblemente. Los reglamentos varían a lo largo de una cuadra si toca la mala suerte de estar en el límite municipal. El pavimento se acaba sin razón aparente. La recolección de basura obedece a estándares divergentes.

La planeación de la metrópoli está atomizada. Las prioridades apuntan hacia futuros distintos. Algunos municipios buscan una ciudad vertical; otros, una extendida. Unos apuestan por espacios públicos utilizables, otros por calles más amplias para automóviles. O de plano no le apuestan a nada: ahí lo que venga.

Lo que no ha tenido peso suficiente es el hecho casi bobo de que todos los habitantes viven en todos los municipios: la casa en uno, el trabajo en otro, los amigos en otro, las compras en otro. La vida diaria es intermunicipal. Incluso la de los alcaldes.

Hasta el momento, los intentos de un trabajo coordinado han fracasado sobre todo por cuestiones que podríamos llamar políticas. Si la reunión fue convocada por un alcalde priista, el panista no va. Si es al revés, igual o peor. La cosa no mejora si son del mismo partido, cuando uno de ellos tiene otras aspiraciones.

La flamante Asociación de Alcaldes Metropolitanos (todavía electos), que ahora sí los reúne a todos, tiene algo de novedad. El mero hecho de que el Gobierno Estatal (todavía electo) no tenga partido posibilita llegar a acuerdos entre iguales. Esto es, al menos, lo que opinan varios de los involucrados: no habrá una jefatura política en el Estado, en el sentido en que estamos acostumbrados, que divida a los alcaldes en mitad gobernante, mitad oposición.

Ojalá empiecen, pues, a tomar acuerdos. Hay muchas tareas: compras, reglamentos concordantes, frente común ante la Federación, decisión de obras con interés metropolitano. Y un largo etcétera.

luis.petersen@milenio.com