¿Cómo ven, raza?

Los partidos en la Comisión Electoral levantaron las antenas ante los independientes. Las antenas y la voz: exigieron ponerles más requisitos, entre ellos validar las firmas presentadas por los aspirantes… algo que no está en la ley, que no es una herramienta a disposición de los comisionados y que el INE no les puede aportar a estas alturas.

Hay dos ángulos interesantes en este exabrupto de los partidos. El primero es que la CEE salió a defender su punto con claridad y con fuerza. Qué bueno, aunque al hacerlo se va gastando inevitablemente su capital-credibilidad. Y debe cuidarlo: lo va a necesitar al acercarse las elecciones más complicadas de los últimos tiempos en Nuevo León.

El segundo ángulo tiene que ver con lo que está detrás de la reacción de los partidos. Es cierto que nadie sabía si las firmas requeridas a los independientes serían muchas o pocas, o si el proceso de colectarlas sería engorroso y blindado o simple y poroso… pero no se puede actuar como si de entrada hubiera fraude.

Me inclino a pensar que los partidos están sintiendo pasos en la azotea. Un botón de muestra: El Bronco subió ayer a su Facebook la nota donde se informaba de aquella exigencia de los partidos a la CEE. “¿Cómo ven, raza?”, preguntaba. Pocas horas después tenía más de mil comentarios (y diez mil likes):

“Jajaja mi Bronco... Q nos digan donde quieren que nos formemos ... Y que sean los del Congreso los que cuenten.. Estoy seguro que vamos a ser más.”. “El miedo no anda en burro”. “Si 103 000 tenemos que ir a firmar en persona a la CEE para que no haya excusas, yo creo que con mucho gusto lo haríamos”. 

A la hora de la hora, nadie sabe: del face a hecho, aún hay trecho. Pero de entrada, les dio miedo.

A otra cosa. Ayer terminé este espacio preguntando si hubo el domingo traición a Margarita por parte de la División del Norte. Me responde la División que todos los votos que Arellanes obtuvo en Monterrey eran suyos y que no tienen más, pero que en el PAN municipal hay militantes de otros grupos y ellos sí se fueron con Felipe. Eso dicen ellos.

luis.petersen@milenio.com