El sur paralizado

No, no quiero hablar del sur del país, paralizado en buena parte por los acontecimientos de violencia en Guerrero, Morelos y Oaxaca, sino del sur de la ciudad de Monterrey, paralizado totalmente por la Carretera Nacional y por la falta de alternativas viales y de transporte.

Mañana, mediodía, tarde… ha llegado el punto en que es insostenible. Quienes transitan por ahí han conocido el auténtico poder que tiene cualquier descompostura, ponchadura de llanta o accidente menor: el poder de manejar el tiempo de miles de adultos y niños que llegarán tarde a sus actividades o de regreso a su casa. Los habitantes sureños ya saben que lo imprevisto se adueña de sus planes y no queda sino esperar.

Por pequeña que sea, ahí cualquier obra vial se convierte en vía crucis. Y si en general hay poco cuidado en la zona metropolitana con las obras y con sus consecuencias inmediatas para automóviles y negocios, en Garza Sada-Carretera Nacional no hacen excepciones. Un día amanece un carril bloqueado por recarpeteo, sin avisar; otro día Agua y Drenaje abre el pavimento sin decir ni agua va. En estas zonas particularmente frágiles no se les ocurre un tratamiento particularmente delicado.

Hace años que el problema se volvió grave y no hay un proyecto para la zona, que sigue creciendo sin ton ni son. De momento, ni siquiera hay interés por aquello que no sea el viaducto principal Garza Sada-Carretera Nacional. Sus mismos accesos y las salidas están en condiciones deplorables y peligrosas. Pasar por abajo en los retornos a desnivel resulta en ocasiones desastroso. Cualquier vía alterna (lo que algunos vecinos llaman “caminos secretos”) está en el colmo del descuido y del desconocimiento público. Los habitantes comentan que deben subir al viaducto para cualquier trayecto, por pequeño que sea…

La autoridad no puede seguir haciéndose de la vista gorda. A estas alturas no existen ni siquiera estudios de kilómetros por auto sobre la carretera, que pudieran fundamentar el diseño de rutas locales alternas. Los habitantes comienzan a organizarse. Vecinos Atentos MTY SUR (pueden ver su página en FB) se hacen presentes y exigen a la autoridad que los voltee a ver. Es un paso, no hay duda.

luis.petersen@milenio.com