Se necesita ser brillante para esperar ser reelegido

En términos prácticos, este año México estrena la reelección. Es cierto que en 2017 hubo un par de distritos locales y un municipio que ya se adelantaron. También es cierto que los actuales diputados federales y senadores todavía no se podrán volver a presentar para un siguiente periodo. Sin embargo, 2018 es el año en que 27 entidades federativas posibilitarán la reelección en congresos locales y ayuntamientos o solo en éstos últimos.

Reelección a prueba... como si no hubiera problemas en los comicios de este año. Pero así son las cosas.

La ventaja de la reelección es que las autoridades municipales y legislativas tendrán más tiempo para aprender el oficio y hacer algo valioso. Además, tendrán que dar la cara a los ciudadanos en busca de su siguiente oportunidad.

Pero no está tan fácil. Por un lado, los organismos electorales tendrán muchas más dificultades. Por ejemplo, la vigilancia de recursos públicos por parte de quienes buscan reelegirse. El INE y sus Oples tendrán una chamba enorme: gran parte de la desconfianza electoral proviene, en todo México, del uso electoral de los recursos y los programas sociales.

Dado nuestro temperamento electoral, o sea, dada nuestra necedad en basar la contienda en la certeza de que el otro hará trampa y que en cualquier caso se merecerá una impugnación, lo más probable es que la nueva situación de reelección se traduzca en una posibilidad adicional de reclamos y denuncias. Una nueva fuente de judicialización de los procesos electorales.

Por otro lado, nadie sabe si tendrán éxito los que se quieran reelegir. Ni los partidos ni los propios funcionarios en posibilidad de reelección saben cuánto les costará el desgaste de su actual gestión. La experiencia dice que nadie se escapa de decepcionar a sus gobernados, quienes invariablemente acaban  cobrando alguna factura. La reelección puede ser un tiro por la culata. Eso se verá en unos meses. Soy de los que piensa que se necesita ser de veras brillante para esperar ser reelegido.

luis.petersen@milenio.com