Las razones del miedo

Los tiempos. Sí, estamos en los sorpresivos tiempos del Brexit, en los sorpresivos tiempos del no a la paz colombiana. Por eso en la elección de ayer en Estados Unidos todo era posible. Atención, son los tiempos, me dijo Miriam Hinojosa hace días: han cambiado las formas de votar, de participar y de rechazar.

Las encuestas ya no son confiables. La legitimidad de los estudios de opinión, largamente cuestionada, quedó al fin por los suelos. Ayer a las 9:30 pm ya todos los analistas daban por muertas las encuestas, mucho antes que los resultados duros. Gana la incertidumbre.

La trompa de Trump ha despertado la xenofobia con su discurso, apoyado, sin embargo, por más de la mitad de los votantes: el odio a los migrantes y la culpabilización de los extranjeros de la mala situación de una parte de los estadunidenses. Con amenazas, la trompa de Trump tuvo la capacidad de traerse de su lado el descontento y la indignación. E inventar con eso una grandeza amurallada para su país.

De cualquier manera ya nada será igual. Inició ya (y esto independientemente del resultado de las elecciones de ayer) una época de proteccionismo. En particular, nuestro TLC fue tema de campaña tanto de Donald Trump como de Hillary Clinton. Todo indica que habrá un camino duro para nosotros.

Fascismos, autoritarismos y el final de la democracia. Muchos han visto en la figura de Trump el caudillo demagogo que simboliza el final de las instituciones públicas vigentes en Estados Unidos y en buena parte del mundo. Claro, antes tendrían que pasar muchas cosas: si bien es cierto que nada en la historia permanece también lo es el hecho que hoy Estados Unidos y el mundo tienen suficientes contrapesos como para no sucumbir al primer intento.

La razón del miedo es lo que puede seguir. La gran pregunta es qué gobierno puede surgir ahora en Estados Unidos después del cataclismo. Nadie lo sabe. Y qué pasará con los dos grandes partidos. Lo único cierto es que California aprobó el uso recreativo de la mariguana.

luis.petersen@milenio.com