La pasión del automovilista regio

Si no saliste de vacaciones y pensabas que por lo menos disfrutarías de una ciudad tranquila, ¡cuidado! Hay quien se opone frontalmente a tus planes y está dispuesto a echarlos hasta el suelo. Al viacrucis del tráfico cotidiano no les sacarás la vuelta ni en Semana Santa.

Es cierto que los que se van son muchos, pero los que se quedan también. Seguramente a un funcionario que sí salió de vacaciones se le ocurrió la peregrina idea de dejar arreglando las calles. Y de cerrar tranquilamente varios tramos clave de la ciudad.

“Si a las jorobas de Morones Prieto les hacía falta mantenimiento, qué mejor ahora que no hay nadie”, se lo imagina uno pensando. A las diez de la mañana, lunes y martes, los que se quedaron en la ciudad estaban ahí, haciendo su ejercicio diario de respiración honda y de paciencia, entre tráileres de doble caja, camiones urbanos y taxistas enfurecidos. Los multiplicaron por cero.

Pero no era sólo Morones Prieto. En la mañana de ayer, Lázaro Cárdenas, la otra arteria al oriente, además de sus habituales cortes por las construcciones cercanas a Garza Sada, estaba cerrada en San Pedro. La desembocadura del túnel de la Loma Larga estaba cerrada por recarpeteo. Venustiano Carranza, por supuesto, repleta: los conductores no tenían otro remedio que ir a abarrotar Vasconcelos y esperar a que algo se pudiera hacer más adelante.

También estaban los trabajadores pavimentando Garza Sada ayer en la mañana, a la altura del Tec. ¡Ah!, y si había que ir al aeropuerto, era necesario contar con un cierre en Miguel Alemán. Contar con él, o toparse con él, porque muchos de estos cierres, su duración y sus horarios, son una sorpresa vacacional. 

Todo al mismo tiempo. Una oficina municipal decide empezar a pavimentar su zona, otra oficina la suya. Si te preguntabas si entre ellas se avisan lo que planean hacer, o si se lo dejan al diabólico azar, ya lo tienes claro: vivimos en una metrópoli gobernada a partir de feudos sin comunicación. Verdad que urge un Gobierno metropolitano, más allá de administraciones pretenciosas y teñidas de ambición.

Si no saliste de vacaciones, es tu problema. Esta ciudad está cerrada por recarpeteo. Decretado: son días de guardarse.

luis.petersen@milenio.com