La novedad electoral

Equidad de género, candidatos independientes, nuevos partidos, distintas formas de coalición y de reparto de curules… y entre tantas cosas nuevas que veremos en las elecciones locales de 2015 figura, ni más ni menos, otro órgano electoral.

Nadie esperaba un nombre bonito, pero el de OPLE (Organismo Público Local Electoral) resultó peor que llamarse Fulgencio. Así le pusieron, ya nos acostumbraremos.

Lo importante es que el OPLE de cada estado dependerá del INE, que incluso podrá atraer un proceso electoral local y manejarlo desde el centro si encuentra ciertas condiciones: una situación de violencia o la presencia de poderes fácticos en el interior del organismo electoral, por ejemplo.

El INE también decidirá la integración de cada OPLE en el país. Los nombramientos no pasarán por los congresos locales ni llevarán palomeo alguno. Además, los consejeros no podrán trabajar en ninguna otra cosa (eso sí, ahora van a ganar su lanita). De esa manera, dicen, “no se va a aceptar la injerencia de los gobernadores ni de los adversarios de los gobernadores”.

El proceso de designación comenzó ya para los 18 estados que tendrán elecciones el próximo año. Los aspirantes se registraron durante la segunda semana de julio y el próximo sábado tendrán un examen, que será el primer filtro. Los mejor evaluados presentarán después un ensayo y pasarán por una entrevista. En Nuevo León hay cerca de cien varones y de setenta mujeres inscritos. Un buen número.

Los comisionados del anterior organismo electoral pueden participar, claro, y aportar su experiencia. Pero no hay pase automático: a examen como todos. Tres de ellos, en funciones hasta el final, se presentarán el sábado: Claudia Patricia Varela, Manuel Gerardo Ayala y Gilberto de Hoyos Koloffon, además de una ex comisionada, Miriam Hinojosa.

Ciertamente es muy raro que para ser miembro de un OPLE se requiera ser mexicano por nacimiento y, peor, no tener otra nacionalidad. Es un verdadero sinsentido porque a nadie que tenga la nacionalidad mexicana se le juzga como extranjero. Por qué entonces no tiene plenos derechos… ya antes hubo aquí, de hecho, una comisionada nacida fuera de México. Por supuesto que hizo muy buen papel, pero ahora no podría aspirar. Eso sí que de tan anticuado resultó novedoso.

luis.petersen@milenio.com