¿Quién es el responsable de la seguridad?

Tal vez no les gusta su figura, no sé. Pero no es sensato pensar que la inseguridad y la violencia en Nuevo León se mejorarán porque quiten al procurador.

La idea se ha tratado de vender con insistencia. A estas alturas de la vida, sin embargo, no se puede andar ofreciendo varitas mágicas para resolver nuestros problemas.

Para empezar, la seguridad pública no depende del procurador. En todo caso a él se le podría culpar de no ofrecer resultados contra la impunidad crónica que a la larga ha facilitado al delincuente hacer lo que se le ocurra. Pero eso no explica la ola de inseguridad.

Hasta ahora no se acusa al procurador de faltar a lo que es propio de su cargo. Lo acusan de situaciones fuera de su jurisdicción: del incremento de robos, de asaltos, homicidios...

Como parte de la autoridad del Estado, es cierto, tiene una responsabilidad insoslayable en la seguridad, como todos. Sin embargo, hacerlo insistentemente un blanco directo, eso responde a otros motivos.

Directamente, la seguridad depende de las policías preventivas, tanto las municipales como la estatal Fuerza Civil, y de sus respectivos jefes, alcaldes y secretario de Seguridad. Las policías preventivas están para vigilar, para detener el delito y a los delincuentes en flagrancia.

La Procuraduría tiene otra tarea: recuperar, investigar los delitos cometidos y resolver los que están en proceso, como secuestros y desapariciones. Para eso tiene a una policía investigadora. Y como fiscalía, su responsabilidad es llevar a cabo la averiguación para lograr del juez una orden de aprehensión de los delincuentes.

Claro que si no lo hace bien, quien gana es la impunidad. Y desde finales de los años noventa que se comenzaron a divulgar los estudios sobre la impunidad mexicana, quedó claro el papel preponderante que las procuradurías jugaban en la pesada cadena que conducía a que el delito no fuera castigado.

Eso es lo que hay que exigir a la Procuraduría y a su titular: castigar el delito. Aunque no les guste su figura.

luis.petersen@milenio.com