Vandalismo: quinto día sin respuesta

Por el gasolinazo, en distintas ciudades del país ha habido movilizaciones con saqueos y disturbios. Y en todas partes ha surgido la pregunta: ¿se trata de vándalos espontáneos o, por el contrario, de grupos organizados y financiados por intereses políticos?

¿Cómo fue en Monterrey? Después de cinco días no hay respuesta. Sólo sabemos que detuvieron a 182 personas, que 91 han sido vinculadas a proceso. A estas alturas deberíamos saber si había alguien atrás de ellos.

Lo que sabemos, eso sí, es que entre políticos se echan la culpa unos a otros. ¿Habría que creerles a todos o a ninguno? El gobernador mismo culpó el viernes a los organizadores de las marchas por los disturbios. Aldo Fasci, vocero del gobierno, aseguró que por lo menos algunos de los detenidos hablaban con acento “del centro del país”. El domingo, Asael Sepúlveda, del PT, acusó al Gobierno Estatal de patrocinar a los reventadores...

Responder la pregunta por la espontaneidad o por la manipulación de los autores del vandalismo resulta clave para entender el escenario y lo que seguirá. Pues en un caso estaríamos hablando de niveles de desesperación generalizados, combinados con la desconfianza creciente en la autoridad y en el sistema. En el otro caso, veríamos ante todo el producto de una acción política de grupos que aprovechan la indignación para provocar y acercarse a sus intereses; esto tendría otra solución...

En otros estados se detectó que algunos saqueadores fueron transportados de una tienda a otra en minibuses. Las cámaras de seguridad registraron a las mismas personas: una versión violenta del célebre carrusel. Otras eran más bien pandillas que se fueron enterando por diversas vías (entre ellas redes sociales) que había saqueos en la tienda cercana y se apuntaban.

Desde la mañana del jueves corrió aquí el rumor de saqueos en algunas de las tiendas que después (curioso) efectivamente saquearon. Como si fuera una manera de convocar. ¿Se van a callar esa historia?

luis.petersen@milenio.com