El "ganeo"

No es sólo por la lluvia. Ni por tanto tráfico. El tema de los pavimentos se ha convertido en uno de los problemas más importantes de la ciudad.

La cosa está para asustarse, no nada más cuando caemos en el bache o cuando por tratar de esquivarlo cometemos la imprudencia del día, sino cuando caemos en la cuenta de que es la pavimentación general de esta gran sultana la que se halla en estado de emergencia. Según todos los enterados, los responsables (o irresponsables), los candidatos a ser responsables, los expertos y demás, un gran porcentaje del pavimento no sirve.

Hace una semana, la alcaldesa Margarita Arellanes admitió que cerca de 30 por ciento de las calles de Monterrey están dañadas. En Guadalupe, el alcalde César Garza habló de calles “abatidas, cansadas”: varias requieren una reconstrucción total. Y Ugo Ruiz ha insistido en construir de nuevo las calles en San Pedro.

También hablan, alcaldes y preocupados candidatos, de que no hay dinero para resolver o al menos atender el problema. Ni lo habrá. Y eso está para preocuparse aún más. Sólo cinco por ciento de los presupuestos anuales son para pavimentación y, con la caída de las participaciones petroleras, esperan una baja general de ingresos.

¿Nos volvimos entonces una zona de autos de lujo con caminos de lodo? Es posible. Uno se sigue asustando cuando se pregunta cómo es que llegamos hasta aquí. No hay remedio, hay que responder que las cosas se han hecho mal. La última reforma a la Ley para la Construcción y Rehabilitación de Pavimentos se aprobó en 2010, “a fin de que cuenten con las características adecuadas en materia de calidad y rodamiento seguro”. Esta reforma consistía ya en suavizar la anterior, de un año antes. Aún así, en ese momento se aseguraba que cualquier pavimento debería ser diseñado para durar 15 años, con un crecimiento anual de 2.5 por ciento en el flujo vehicular.

¿Qué pasó? Lo de siempre. La autoridad siguió impunemente haciendo las cosas mal y a su manera. Todo menos obra de buena calidad. En el bacheo está el ganeo. Todos ganean menos los usuarios del auto, del taxi, de la moto, del camión. Ellos sólo se freguean.

luis.petersen@milenio.com