Nada más fácil que decepcionar

Gobernar bien. Ayer terminé diciendo que al PRI sólo le queda eso. Hablaba del PRI, pero vale para todos, por supuesto. En medio de una crisis institucional, a los partidos se les acaban las herramientas tradicionales.

Cualquier circunstancia que se vislumbre para Nuevo León en 2018 tiene que tomar en cuenta ese dato. Si algo quedó claro en las elecciones de 2015 aquí y de 2016 en otros estados es que el partido o el grupo de un gobierno considerado malo, será castigado. Gobernador, alcalde o presidente. Y más allá del estricto gobierno, lo mismo vale para diputados y senadores.

Es la lección de estos dos años. Si hay decepción del Gobierno independiente no sólo se afectará el futuro del gobernador, sino de otros candidatos del mismo cuño, aquí y en otras partes. Si hay decepción de los gobiernos municipales panistas, no habrá ola azul que los salve. Si hay decepción de los gobiernos priistas, no habrá estructura partidista ni operativos de día D que valgan.

Gran parte del escenario político nuevoleonés para 2018 está, pues, por construirse. Depende de los resultados que se perciban en los actuales gobiernos y la Legislatura local. Los partidos y los grupos políticos deberían estar muy preocupados desde ahora en hacer una buena gestión pública. Los gobiernos considerados malos, corruptos o sin resultados, no tendrán ninguna puerta abierta ni para reelegirse ni para que su grupo gane. Y no hay tregua.

Eso es lo que significa “estar hasta la madre de los partidos y de la clase política”. La capacidad de decepción política y el descubrimiento del voto como herramienta de castigo han llevado a poner la consideración de los resultados de gobierno por encima de las preferencias de otro tipo, incluso ideológicas. Es el voto como herramienta para decir no.

Al menos por algún tiempo, prevenir el voto de castigo será para los políticos más importante que el trabajo en las debilitadas estructuras partidistas. No hay nada más fácil que decepcionar. Ese es el acicate ciudadano.

luis.petersen@milenio.com