La evidencia, la impotencia y la exigencia

Los disturbios ayer en el Topo Chico son parte de un tobogán que comenzó hace poco más de un año.


La evidencia. El control de los penales ha estado en manos de la delincuencia. Así lo ponen en evidencia las historias recientes. En poco más de un año han muerto casi 60 personas relacionadas con los penales de Nuevo León, por luchas de poder y por el control dentro y fuera de sus muros.

En el Topo Chico, el 10 de febrero de 2016 murieron 49 en un motín de grandes proporciones. El 2 de junio de ese año, otros tres.

El 16 de marzo de 2017 se hizo público un video con abusos a los internos del penal de Apodaca.

El 17 de marzo hubo grandes disturbios y dos muertos en Cadereyta. El 24 de abril, en el Topo Chico: esta vez, solo heridos.


La impotencia. Y es conocido que desde los penales, aquí, en Tamaulipas, en San Luis y en otras partes, se dirige una parte del crimen organizado, la extorsión, el secuestro, el narcomenudeo. En nuestro estado, la prueba más elocuente del manejo de la delincuencia desde la seguridad de la prisión es la muerte a tiros de dos custodios en camiones urbanos. Uno, del penal de Apodaca, el 14 de abril de este año. Otro, del Topo Chico, el pasado 13 de mayo. ¿Quién puede?

Los últimos quince meses de disturbios hablan del enorme grado de dificultad de la tarea que enfrenta la autoridad, si es que tiene la voluntad de hacerlo. Solo pensar en el riesgo que corren los custodios y el personal de los penales y sus familias es suficiente para sopesar el desafío. 


La exigencia. Tras los cambios recientes, lo de ayer fue una prueba de fuego para la administración estatal. El traslado de 38 internos de alta peligrosidad se llevó a cabo con una nueva directora de Penales, un nuevo secretario de Seguridad, un nuevo enlace de éste con los reclusorios. Y con un nuevo proyecto de ampliación del número de celdas en los tres penales.

El resultado no fue tan malo: un herido. Al parecer hay voluntad renovada por hacer las cosas mejor. Veremos.

luis.petersen@milenio.com