¡La enterraron viva!

Aunque los muertos no suelen resucitar, técnicamente… se dan casos. Así terminó este espacio ayer, después de comentar que la reforma electoral había sido dada por muerta. También dije que además de pedir disculpas, los diputados deberían intentar de nuevo.

Pues bien, ayer mismo se dijo que la muerta rasguñó el ataúd. Y que hechas las exhumaciones necesarias, resultó que, en efecto, la reforma electoral seguía viva. Esto no quiere decir lúcida, sólo viva. Inconsciente, para decirlo más claro.

El INE volvió a anunciar que el plazo para la reforma política de los estados que tendrán elecciones en 2015 no había terminado. Los diputados todavía pueden regresar. Tienen toda la semana y un buen cacho de la próxima.

En medio de acusaciones mutuas, PAN y PRI aceptaron en ruedas de prensa alargar la negociación, pero ninguno se mostró aún dispuesto a ceder en los puntos de discordia. Formalmente, el PAN dijo que sólo se sentaría a negociar con el gobernador (lo único que se puede decir con certeza es que eso suena a excusa). El PRI, por su parte, trató de explicar sus puntos y por qué piensa que la reforma no debe reformar el acceso del segundo diputado de representación proporcional.

Pero en los pasillos se decía que tal vez habría negociación si los otros quisieran, si se dieran ciertas circunstancias, si… se decía que el PRI podría modificar el número de magistrados electorales estatales de tres a cinco y que el PAN podría buscar una salida intermedia para los diputados de los partidos pequeños. Y se aseguraba que habrá reforma política. ¿Por qué?

Porque más allá de las ruedas de prensa, en realidad la reforma no estaba muerta: andaba de parranda.

De parranda en el DF, estableciendo vínculos con otra reforma lejana, la energética, y otras amistades. El PAN detuvo las leyes secundarias de energía, condicionándolas a que se resolvieran de manera favorable las reformas electorales. Claro, en lo que resta del sexenio, no tendrán otra oportunidad para mover los porcentajes de lo que consideran una sobrerrepresentación de los partidos menores. Aprovechan el interés, dicen, del Gobierno Federal en el tema energético.

De que nuestra reforma está viva, lo está. En coma o sólo cruda, eso ya lo veremos.

luis.petersen@milenio.com