Decidido: habrá elecciones para gobernador de NL en 2018

Bueno, parece que ya está decidido. O mejor dicho, que ya estaba decidido, pero ahora está reconocido con todas sus letras. El aspirante a la Presidencia de México que también gobierna Nuevo León ahora acepta sin más el regreso a su identidad Bronco: se va a hacerle la lucha como candidato independiente a “la grande”.

Sólo le quedan algunos meses de gobernador. Ahora sí hay que volver a pensar en las consecuencias, ya comentadas antes aquí, de esta decisión chapulinesca.

Primera consecuencia, habrá elecciones para gobernador de Nuevo León en junio de 2018 con todo lo que esto implica: todo se detiene.

Segunda, el primer gobernador independiente del país habrá durado en su cargo un año y medio o poco más. La experiencia no se dio.

Tercera, lo que Rodríguez Calderón haga (o haya hecho) en este periodo de gobierno sólo tiene sentido como parte de una campaña. Nada en Nuevo León quedará resuelto. En el mejor de los casos las promesas quedarán en promesas.

Cuarta, la fecha de su salida tendrá que establecerse, como ya lo ha comenzado a aceptar, cuando sea el mejor momento para su candidatura (formar equipos y conseguir firmas en todo el país). También cuando pueda salir de su actual encargo con una percepción de éxito (que, aunque haya cosas sin resolver, el pueda decir que van en camino) y eso sucederá antes de junio.

Recientemente han soplado fuertes rachas de viento en favor de las aspiraciones de Jaime Rodríguez Calderón. Una de ellas es el desastre nacional protagonizado por ex gobernadores corruptos, especialmente el priista de Veracruz, cantadamente prófugo, y el panista de Sonora, quien ya está tras las rejas.

La otra racha quedó registrada por el propio gobernador. “Para un necio, un bronco”, dijo en cuanto se enteró del triunfo de Trump en Estados Unidos. Vio cómo se le abrían las puertas a él mientras se le cerraban a otros (u otras). Al menos en su imaginación.

luis.petersen@milenio.com