Apocalípticos y optimistas

Hay tres cosas que me dan una esperanza con respecto a la relación México-Estados Unidos en la era Trump.

1. Las manifestaciones. Particularmente las del fin de semana: cientos de miles de personas, sobre todo mujeres, le dejaron multitudinariamente claro a Trump que sus berrinches no son compartidos. El mismo presidente respondió enojado que dónde estaban ellas y ellos el día de la elección, reclamándoles el modo de manifestarse. Si Trump quiere mantener su legitimidad, y lo tiene que hacer como todos los gobernantes, tendrá que escuchar.

2. Los contrapesos institucionales. En la Cámara de Representantes y el Senado, Trump no goza de la mejor de las reputaciones entre los demócratas y entre muchos republicanos que vieron cómo un extraño les arrebataba el color de su partido para competir. En Estados Unidos el presidente es muy poderoso, pero el Congreso también lo es. Éste tiene la autoridad para regular el comercio internacional o para declarar la guerra. El presidente deberá, si no entenderlos, por lo menos atenderlos.

3. El pragmatismo proverbial de Estados Unidos. Las empresas estadunidenses que se han instalado en el extranjero lo hicieron por una sola razón: porque les convenía. No fue por ayudar al tercer mundo ni por lastimar a su país. Y si regresan será por lo mismo: porque les ofrecen incentivos suficientes que les compense el esfuerzo de volver. La pregunta es hasta dónde puede aguantar la economía. Es increíble que, contando con ese espíritu pragmático, México se haya “aprovechado” de Estados Unidos durante más de veinte años. Sí, cómo no.

Lo malo es que también tengo (por lo menos) tres razones  para el pesimismo.

A. Trump mismo, nada más qué decir.

B. Peña Nieto y su gobierno, su falta de legitimidad, sus pifias, la situación, su falta de respuesta puntual y oportuna. Tampoco hay mucho que añadir.

C. Nuestra incapacidad de aliarnos con las fuerzas opositoras a Trump en Estados Unidos. El nuestro no es un nacionalismo diferenciado. Antigringos, punto.

luis.petersen@milenio.com