Ni dioses ni criminales

Negligencia es la palabra de moda, aplicada a los servicios de salud. Un amigo médico me comentó lo que entre sus colegas se dice: “Si se curó, fue la Virgen; si se murió, fueron los doctores”.

Me gustó el tono de las pancartas de la marcha de médicos Yo soy #17 hace 10 días, aquí en Monterrey y en casi todo el país: “Somos médicos, no dioses ni criminales”. “No inmunidad, sí justicia”. Se referían al caso, en Jalisco, de 16 médicos declarados culpables de manejo negligente por un juez. En defensa de aquéllos se levantó un movimiento nacional que invita a repensar la salud en México entero.

Es cierto que los servicios médicos son deficientes. Muchas veces, más que eso. En la redacción hemos recibido innumerables quejas de desabasto de medicinas, de precios injustificadamente caros en las farmacias privadas, de servicio lento en las clínicas. Más todavía: estudios radiológicos programados en aparatos que llevan meses sin servir y cirugías planeadas para cuando ya no tienen sentido.

El reclamo del derecho a una mejor atención médica se ha ampliado en los últimos años. Se debe a una mayor demanda, pero también a una toma de conciencia ciudadana y a la expectativa sembrada por los nuevos servicios que las instituciones de salud prestan (y que han sido buenos), como el Seguro Popular.

Se ha convertido en exigencia. Y para los usuarios, la primera cara del sistema de salud son los médicos. El término “negligencia médica” se aplica por doquier, en busca de explicaciones ante la falta de un servicio adecuado, con el dolor de la pérdida de un familiar.

Cualquiera que conoce algún médico en las instituciones de salud sabe cómo se la juegan para salvar una vida o para dar la debida atención a cientos de pacientes por semana. Por eso, ellos, en sus pancartas, apelan a su propia humanidad. Claro que la negligencia existe y por eso no piden inmunidad, sólo justicia. Pero la enorme mayoría sólo espera la posibilidad de no estar obligado a ejercer una medicina defensiva.

No se vale que los médicos carguen con toda la responsabilidad: en todo caso, se requiere que el sistema cuente con los recursos tecnológicos necesarios y que ellos tengan mucho mejores condiciones laborales y de formación.

luis.petersen@milenio.com