La dificultad de los políticos pobres

Hay un clamor real en contra del enriquecimiento ilícito: es lo que se ve en las respuestas a #CómoEvaluarUnPolítico. He recibido muchos comentarios que giran alrededor de las declaraciones patrimoniales, de la transparencia y del origen del dinero de quienes se dedican al servicio público.

Pero nadie olvida la vieja máxima del profesor Hank González, tan indignante como cierta en la práctica: un político pobre es un pobre político. Todo indica que sólo los que tienen mucho dinero pueden ser políticos exitosos. O peor, los que no teniéndolo se la juegan y se comprometen con quienes les ayudan (“ganaremos juntos”).

Los costos de la política son muy altos. Piensen en los periodos en que los políticos, aun los más suertudos, no tienen un ingreso fijo. Eso hace que su vida sea cara, muy cara. Y las campañas parecen haber entrado en una espiral inflacionaria que no tiene fin. Después de innumerables intentos, no se ha logrado el cumplimiento de los topes en los gastos de campaña.

Añadiría que la política es inútilmente cara. Las reformas electorales sucesivas han pasado una y mil veces por el tema. No han logrado que exista un árbitro con fuerza suficiente para hacer valer las reglas del juego. Se trata de guardar un equilibrio entre la equidad de la contienda y la posibilidad real de convencer a los votantes (cosa muy cara), con un costo que los partidos y los candidatos puedan alcanzar o conseguir con sus simpatizantes.

La clave es que se cumpla lo que se apruebe y que todos los políticos puedan tener acceso legal a esto. Una especie de control de los precios de la política, no dejarlos al arbitrio de una mano invisible. Si las cosas se mantienen como hasta ahora, la espiral de riqueza de los políticos no se podrá detener; entonces la política (exitosa) será un club exclusivo para los que ya tienen un patrimonio importante o para los que van a exprimir sus puestos públicos para tener algo similar a un patrimonio y poder hacer una vida política. De ricos y corruptos ¿no?

luis.petersen@milenio.com