Seis días sin prisa

Pasó un día más y el acuerdo por la reforma política en Nuevo León está todavía lejos. Faltan otros seis para la fecha límite.

Sin embargo, con parsimonia, la partida está iniciada.

Primera movida: ayer el PRI y los partidos pequeños (o sea, sólo falta el PAN) organizaron una rueda de prensa. Los cinco grupos legislativos, incluyendo a los sin techo Ortiz, Cedillo y Godar y al perredista único Arguijo, lanzaron una propuesta común de reforma política.

En el punto de la representación proporcional en el Congreso quedaron en 3 por ciento para la primera diputación (esto es obligado por la reforma federal) y 1.5 por ciento para la segunda curul. El PAN ha peleado para que sean tres por ciento tanto la primera como la segunda diputación: así los partidos chiquitos, normalmente cercanos al PRI, tendrían más dificultades para colar un segundo diputado.

En cuanto a los municipios, este grupo, todos unidos menos el PAN, acordó dejar en 1.5 por ciento la votación mínima para la representación proporcional. También resolvió dejar tres magistrados electorales y no cinco (como han planteado los azules), pues la Sala Regional del Trife sólo tiene tres magistrados y además sale más barato.

Segunda movida: todos los del acuerdo suman 24 votos. Para que haya reforma y ley electoral se requieren 28. Rápido el PAN salió a decir que no acepta que lo acorralen y que lo responsabilicen si no se logra un acuerdo de reforma a tiempo. Los cuatro votos faltantes son muchos y los panistas temían ayer que presionaran a sus diputadas con el argumento de que, si no salía la reforma, quedaría la equidad de género en la cuerda floja.

Donde hay mayor grado de discordia es en el porcentaje de representación proporcional para los partidos pequeños en el Congreso. Todos los demás temas se consideran negociables por completo. Y justamente ahí basan la certeza, que todos comparten, de que sí habrá reforma política en el estado.

En la siguiente movida cada una de las fuerzas cederá en algún punto. Y tan-tan, el fin de semana habrá ley. Lo negociable incluye por supuesto el porcentaje de firmas requeridas para los candidatos independientes: las prisas de los últimos días los van a dejar tan afuera como han estado. Nadie tendrá la culpa. Sólo el tiempo.

luis.petersen@milenio.com