La “defensa de la vida” y la pérdida del tiempo

Que quede bien claro: no se está discutiendo en el Congreso estatal ningún tipo de “legalización” del aborto. El aborto no está permitido en Nuevo León y el código penal que así lo establece no está a debate en este momento.

Que quede bien claro, insisto. Si alguien se opone a lo que se votará hoy (en primera vuelta) no está apoyando al aborto. Lo que ha traído ocupados a los señores diputados es otra cosa: es, para utilizar la palabra de moda, blindar las leyes vigentes. Se trata de llevar la oposición al aborto a nivel constitucional. Que la Carta Magna consagre el llamado “derecho a la vida desde la concepción”.

Raro blindaje. San Pedro se blindaba contra los narcos. Nuevo León ahora se blinda contra el efecto cucaracha proveniente del emproblemado estado de Tamaulipas. ¿Contra qué se blinda el derecho a la vida?

En la práctica, Nuevo León quedaría blindado contra libertades futuras. Me explico: en adelante, si alguien osara plantear una legislación diferente tendría que llevar su propia osadía a nivel constitucional. Requeriría sus dos vueltas y sus 28 votos para lograr la mera posibilidad de tocar la ley penal.

Por lo pronto no hay interés en legalizar el aborto en el estado. ¡Ah, pero no vaya a ser que en el futuro las mentalidades cambien, que las señoras se cansen de llevar a sus hijas a McAllen, al DF o a la clandestinidad y no vaya a ser que en el futuro ganen! “Mejor blindemos, pongámosla más difícil”: esa es la agenda yunquista que al parecer se adueña de los legisladores acá, tan lejos de Guanajuato, donde este movimiento nació.

Nuevo León sería el estado número 17 en blindarse contra el aborto. Número mágico: son 17 los estados que se requieren para que pueda ser promulgado un cambio en la Constitución Federal. No pasaría nada, pero los promotores nacionales antiaborto tendrían un argumento para presionar en el Congreso de la Unión.

Yo pienso otra cosa: que nuestros diputados están cumpliendo con las promesas que le hicieron a algún caprichoso, a cambio de apoyos en temas distintos; o dando largas a otros asuntos o coqueteando entre bancadas para limar asperezas. O que están simplemente perdiendo el tiempo, que hay más tiempo que vida.

luis.petersen@milenio.com