La crítica y la crítica de la crítica

Además de ser un derecho inalienable, el ejercicio de la crítica es necesario para ponerle contrapesos al poder y llevar a los gobiernos a tomar mejores decisiones. Pero también en la crítica hay niveles. Si no es buena, acaba estorbando. Y aun así es mejor que exista: es un primer paso que se corregirá con nuevas críticas y debates.

Tiene que haber crítica de la crítica. En estos días entre vacacionales y laborales hubo aquí un ejemplo interesante. Canaco, en una rueda de prensa, denunció un aumento alarmante de cobro de piso en el estado: 49 por ciento más que el primer trimestre de 2013. La fuente era una encuesta hecha a sus asociados por internet.

Resulta increíble, al menos en cuanto a “cobro de piso”. Y es que, en su discurso, Canaco utiliza el término “extorsión” como equivalente al término “cobro de piso”. Así lo ha hecho desde hace meses. Y en efecto, según estadísticas nacionales, Nuevo León se encuentra a media tabla en el país en cuanto número extorsiones. Pero eso no es cobro de piso. Quizá lo incluye, pero hay muchas más, entre ellas extorsiones telefónicas hechas desde cárceles lejanas, e incluso los llamados secuestros virtuales.

Claro, las cifras oficiales no concuerdan. Al día siguiente, el jueves pasado, MILENIO Monterrey publicó una respuesta del gobernador: “Quisiéramos que lo denunciaran formalmente, porque de nada sirve dar declaraciones si no se aporta formalmente la información a la autoridad; para poderlo resolver, hay que dar ese paso. Y por lo mismo, el día de hoy el señor procurador tiene la instrucción de citar al director de esta cámara para que proporcione toda la información que dice tener en relación a este presunto cobro de piso entre comerciantes”.

Otros organismos se han sumado a la crítica de Canaco, sobre todo vía redes sociales, y vieron la respuesta gubernamental como una intimidación. Algunos incluso la interpretaron ¡como una extorsión más!

Extorsión es todo y todo es cobro de piso. Es una gelatina. Esto sólo quiere decir que no son cuidadosos con la crítica o que están jugando a otra cosa. Suman peras con manzanas. Hay que ser críticos también con la crítica: a lo que juegan no es a encontrar verdades y establecer contrapesos.

luis.petersen@milenio.com