¿Contaminados sin salida?

Hizo bien el gobernador Jaime Rodríguez Calderón en quitar el dedo del renglón de su proyecto de verificación vehicular. La razón es muy simple...

Ayer, en la Ciudad de México, la primera contingencia del año se mantuvo todo el día. La Comisión Ambiental de la Megalópolis decidió continuar la llamada fase 1 de contingencia atmosférica. A las tres de la tarde se registraba un valor de 150 puntos para ozono en el suroeste de la ciudad, 134 en el sureste, 133 en el centro. No se permitió la circulación a cerca de veinte por ciento de los autos de la ciudad. En la noche, se decidió mantener la fase uno hoy, y se recomendó evitar cualquier actividad al aire libre.

El tema ha sido estudiado y probado allá durante años. En la zona metropolitana de Monterrey el problema es grave, pero no es el mismo. Una gran parte del año respiramos aire contaminado, por encima de la norma. La contaminación atmosférica no ha sido tomada suficientemente en serio por los ciudadanos, por los gobiernos, por los encargados de la movilidad urbana, por los industriales, por los constructores...

Un estudio del actual gobierno sobre la calidad del aire regio, basado en el Sistema Integral de Monitoreo Ambiental, muestra que en 2012 tuvimos 271 días con contaminación por encima de de la norma (ya actualizada a la la nueva NOM 2015) por partículas PM10, menores a diez micras, suspendidas en el aire. En 2013 fueron 224 días. En 2014, 259. En 2015, 240. En 2016, 212 días.


Son demasiados. ¿Por qué entonces digo que hizo bien el gobernador en posponer la verificación? Porque estamos mucho más atrasados de lo que creemos: nos falta empezar por entender bien el problema. Corremos el enorme riesgo de seguir, después de un programa de verificación costoso para todos, con más de 200 días anuales malos para respirar.


Faltan muchas acciones concertadas. De entrada, 42 por ciento de las partículas PM 10 son polvos levantado por el viento, debido a suelos desnudos, desmontados por diversas razones, entre ellas por fraccionamientos. De entrada...

luis.petersen@milenio.com