Coahuila, próximo domingo

Con razón se ha hablado de la importancia de las elecciones para gobernador en el Estado de México. Aunque está por verse que sean un anuncio de lo que sucederá en la contienda presidencial en 2018, sí está claro que dibujarán lo que pasará en el país de aquí a entonces.

Lo que no hemos acabado de calibrar es la importancia que tendrán los resultados en nuestro vecino estado de Coahuila. Sobre todo por la posibilidad, vigente sin duda, de la derrota del priismo. Sería, como en Edomex, la primera vez que el estado fuera gobernado por un partido distinto del PRI.

Aunque la tierra de los Moreira, con un padrón de dos millones, tiene apenas la quinta parte de los votantes del estado de Peña Nieto, una derrota priista en ella tendría un enorme valor simbólico: el tricolor perdería uno de sus tradicionales bastiones y quedaría aún más débil ante 2018. Y después de los resultados de Nuevo León y Tamaulipas, se vería despedido de los gobiernos del noreste.

Por eso la importancia de la elección vecina. Las encuestas-contrapuestas, como siempre, han acabado por no decir nada, salvo que hay dos punteros reñidos. Algunas dan como ganador al candidato del PRI (y de otros seis partidos), Miguel Riquelme, y otras a Guillermo Anaya, postulado por el PAN (y otros tres partidos). En ambos casos, con una diferencia de entre cuatro y seis por ciento. También compiten, con menor probabilidad, Armando Guadiana, de Morena, y el independiente Javier Guerrero.

Se verá. Lo que desde ahora se puede considerar un hecho revolucionario en la elección a gobernador de Coahuila es el “surgimiento lagunero”. Ahora sí, panista o priista, la Comarca Lagunera coahuilense tendrá un gobernador propio: tanto Riquelme como Anaya son laguneros. El primero es nada menos que el alcalde saliente (con licencia) de la ciudad de Torreón. El segundo ha sido también alcalde de Torreón, diputado y senador. Esa parte del estado que ha abogado incluso por separarse del centralismo de Saltillo, ahora gobernará el conjunto desde su propia sede. Hagan sus apuestas.

luis.petersen@milenio.com