Independientes, pero flacos

México y sus problemas fueron los grandes ausentes. La semana pasada, cinco aspirantes independientes a la Presidencia de México acudieron al Tecnológico de Monterrey a un encuentro con estudiantes. El proceso de registro de firmas y la app que lo soporta acapararon las conversaciones, aunque el objetivo del Tec era mucho más amplio.

Es comprensible que toquen el tema de las firmas, claro, porque ahí hay líos por resolver urgentemente, al grado que ponen en riesgo sus candidaturas. Pero acabaron pintando un México reducido: un grupo de aspirantes a la Presidencia frente a alumnos de educación superior que no logra dejar al menos una radiografía del país que aspiran a gobernar... se queda muy pero muy flaco. ¿Cuáles son los problemas y cuáles son al menos las líneas básicas de solución que ven? ¿Qué le ofrecen al país, diferente de los partidos políticos que critican, diferente de los partidos de donde provienen algunos de ellos? ¿Qué proponen ante la pobreza, ante la situación económica, ante el desempleo, ante la violencia, ante las reformas en proceso, ante Trump y sus necedades, ante el caos urbano?

Los aspirantes independientes van a conseguir más firmas si se compone la app y el método para conseguirlas, de acuerdo, pero sobre todo si son capaces de convencernos de que pueden gobernar de una forma distinta, más justa, más eficiente, menos corrupta. Si no, por más apps que les pongan, no van a lograr jugar un papel significativo en la democracia mexicana. Lo que hacen falta son mejores gobiernos.

De diez aspirantes que recibieron la invitación, Margarita Zavala, Pedro Ferriz, Armando Ríos Piter, Alejandro Garza y María Concepción Ibarra son los que finalmente aceptaron participar.

Jaime Rodríguez, mandatario de Nuevo León, canceló un día antes, alegando motivos de su agenda de gobernador, que ya todos pensábamos olvidada. Aunque ni así se salvó de la crítica: Ferriz lo consideró como un claro proyecto del presidente Peña Nieto.

luis.petersen@milenio.com