Los atrasados

La Navidad se acerca y tenemos pocas noticias con respecto a los candidatos. Los partidos habían prometido desde hace meses que los primeros quince días de diciembre habría decisiones, al menos internamente. Los aspirantes tenían nombre: eran los adelantados. Incluso había impugnaciones contra ellos. Ahora son los atrasados: a estas alturas, muchos políticos, aspirantes o no a un cargo de elección, se sienten paralizados porque los partidos no han acabado de tomar las decisiones que podrían disparar la organización de campañas y eventualmente de nuevos cabildos y de Gabinete. Decisiones que darían tiempo, primero, para limar asperezas en estos tiempos de paz, amor y cicatrización; segundo, para aprovechar los tiempos de precampañas con una organización adecuada.

La pregunta obligada es por qué está pasando esto. La respuesta obligada es que en los dos partidos principales acabaron haciéndose bolas.

Veamos primero al PAN, cuya convocatoria para gobernador apenas fue lanzada anoche. Uno supone que sólo eso esperaba Margarita Arellanes para lanzarse y renunciar a la alcaldía. Pronto, pues si alguien lo hace primero le quitará cartel… hay que recordar que Margarita se enfrentará a una convención partidista en la que no todo está seguro. El retraso se debió a que están (o estuvieron) hechos bolas con el precocido, es decir, con los acuerdos previos a una convención bastante controlada por los liderazgos: el reparto de candidaturas a alcaldes y a diputados no ha sido fácil. Se espera la renuncia de Margarita muy pronto, sin descartar mañana, día 24.

En el PRI las cosas tampoco están fáciles, aunque son distintas. Ahí falta la decisión del candidato a gobernador. Después ya empezarán los acomodos hacia las otras candidaturas y los respectivos equipos de campaña. El punto es que la decisión inicial pasa por Presidencia de la República y allá están, al parecer, ocupados en otra cosa. O esperan que la tensión política en todo el país se apacigüe un poco con el pavo, los romeritos, los tamales y cuanto comestible ayude a esos fines. Lo más seguro es que la decisión de quién será el candidato priista a gobernador se tome hasta ya entrado enero, así que se van a perder al menos una parte de la precampaña.

Los adelantados se volvieron atrasados.

luis.petersen@milenio.com