El arte de estar bien colocado

No conozco las aptitudes deportivas de Felipe de Jesús Cantú, pero sé que nadie puede dudar de su capacidad, tal vez instintiva, para mantenerse bien colocado. Hace un año, cuando nadie se imaginaba una sustitución de última hora en este panismo híper organizado de Nuevo León, la gente se encontraba a Felipe aquí y allá, tomando café siempre con un panista, rara vez con dos, haciendo las tareas de una precampaña discreta y constante en la que el punto central parecía ser el mero “estar ahí”.

Y ahí se mantuvo, a la espera del tobogán de Margarita. Quizá si otros se hubieran percatado a tiempo de esa posibilidad, habrían guardado otra carta bajo la manga. Ninguno lo hizo.

Ayer estuvo aquí Gustavo Madero, líder del PAN, con un grupo de notables, para apoyar a su candidato a gobernador. Ciertamente no fue su favorito, pero Madero es pragmático y sabe lo que puede significar para el PAN, y para él, un triunfo en Nuevo León. Anoche hizo lo que pudo para que el panismo, particularmente el nicolaíta, no se limitara al apoyo de su aspirante a la alcaldía.

Madero lo sabe: para hacer un buen papel, el PAN requiere de unidad. Más: la unidad es requisito del entusiasmo. No hace falta tanta memoria para convencerse. Cuando hace seis años Calderón decidió irse por la vía de la designación directa de Fernando Elizondo para Nuevo León, el PAN no tuvo motor ni conductor. El candidato se quedó solo con sus defectos y sus cualidades. 

Madero lo sabe y también sabe que ahora es posible hacer una lucha. Ayer echó mano de una encuesta (ya ven que hay para todos los gustos) en la que Ivonne Álvarez y Felipe van prácticamente empatados y El Bronco se queda en un claro tercer puesto. Mensaje: el PAN, con todas sus heridas sin cicatrizar, con todos sus tropezones y con todas sus mañas conocidas y reconocidas, puede todavía ser beneficiario de un numeroso voto útil. Según la dirigencia, eso es lo que se verá en las próximas semanas.

Si El Bronco, por sus propios defectos, no sube lo suficiente y si Ivonne no logra poner una barrera al voto de castigo a su partido, Felipe ahí está, una vez más, bien colocado.

luis.petersen@milenio.com