Los adelantados y lo que adelantan

Los de atrás se quedarán. Los políticos se toman muy en serio ese verso cancionero. Faltan casi dos meses para que se abra el periodo electoral y, aunque la ley lo prohíbe, los aspirantes a puestos de elección popular claramente han empezado su campaña.

Son de todos los partidos. Unos le ponen algo de ingenio y otros sólo le echan peligro. Los ejemplos abundan: ahí está campaña MA’s de la alcaldesa Margarita Arellanes; la campaña Fabuloso Verano del secretario de Desarrollo Social, Federico Vargas; la más reciente, Un Gobierno Ordenado, donde se resalta en las iniciales el nombre de Ugo; o la de ayer, de Juana Aurora Cavazos, titular de Educación, que pone el énfasis en las letras A y C del regreso a clases.

Todos juegan con las letras de sus nombres. Buscan hacer campaña sin hacer campaña; hacer lo que todos saben, pero de manera tal que no lo parezca.

Y otros simplemente han dicho que sí, que están interesados. Pero está claro que no se vale, ni abiertamente ni con disfraz. Tan claro que ellos mismos, los políticos, se denuncian ante la Comisión Electoral, que en estos momentos se encuentra en el limbo por el cambio de fondo a que está siendo sometida.

Se denuncian por adelantados. Pero, ¿qué adelantan los adelantados?

Adelantan ser recordados por los electores como posibles candidatos. Adelantan su llegada a los mejores lugares en las encuestas. Adelantan que su partido los vea como indispensables, si no para ser gobernador sí para otros puestos. Adelantan lo que se pueda y como se pueda.

Pero también adelantan una campaña llena de conflictos. Los partidos políticos están muy divididos y cada fracción tiene sus aspirantes. Por otro lado, la llamada guerra sucia entre el PRI y el PAN se acerca como una nube negra. Se nota en sus denuncias, en sus acciones desafiantes y en sus respuestas más desafiantes todavía.

Ninguno quiere perder, es obvio. Pero hay un momento en que podríamos perder todos. Se pone en duda la legalidad de las elecciones, la credibilidad del todo el proceso y la de todos los políticos. Comienza a ser urgente un pacto de juego limpio para estas elecciones.

luis.petersen@milenio.com