No hay Vía corta

Mientras el PAN se desgrana, Vía Ciudadana arma sus engranes. Hasta dónde puede llegar en el corto plazo, quién sabe.

Por un lado, es difícil saber si para el PAN serán significativas las renuncias de su ex candidato a gobernador, Fernando Elizondo, y su diputado local Luis David Ortiz (ayer se sumó un tercer diputado panista, Jesús Cedillo, con lo cual el manejo del Congreso se vuelve mucho más complicado).

¿Cuánto se llevan de simpatías panistas? Nadie puede negar que Elizondo es el activo importante, vaya a donde vaya. Si bien esto no es medible, sí que hay un dato: como candidato a gobernador obtuvo nada menos que 43.4 por ciento de la votación, es decir, 760 mil 745 votos. Aquí hay que tomar en cuenta el obvio apoyo que la marca de su partido otorgaba a su campaña, pero también el no menos obvio abandono por parte de las estructuras del panismo trinitario.

Por otro lado hay que preguntarse cuánto puede recoger Vía Ciudadana de otros esfuerzos, de otras experiencias o de otras decepciones.

Hay un trabajo político de varios años con algunas cifras que pueden indicar una respuesta. Por ejemplo, Tatiana Clouthier, candidata a la alcaldía de San Pedro que, independiente bajo las siglas de un partido que casi nada le aportaba, logró 14,700 votos, mientras que el PRI se llevaba 15,150 y el PAN ganaba con 27,246.

Seguirán los movimientos y comenzarán ahora las fintas de alianza. Ayer mismo, Carlos Navarrete le lanzó desde el PRD un guiño político a Fernando Elizondo, quien ya está cerca de la Vía Ciudadana.

O tal vez sea el PAN quien tire aquí el anzuelo al PRD para compensar alguna pérdida. Así lo ha hecho en el Congreso estatal para conseguir su temporal mayoría.

Pero el punto es que en la elección a gobernador de 2009, el PRD no superó el 4 por ciento de la votación, cerca de 60 mil votos.

Esto hace pensar que una alianza provocaría más enojos en el propio partido que beneficios. Y que, al menos en un primer momento, si el PAN se desgrana, es para dejarle el paso al PRI. En un segundo momento, ya veríamos.

Para acercarse un poco más a la democracia, no hay Vía corta.

luis.petersen@milenio.com