"Smart Cities, Dumb Cities"

Comienzo con la cita de un comentario puesto en la web por Juan Antonio bajo mi artículo de ayer, titulado “Smart City en Guadalupe”: “Ja, pues si no pueden con los pluviales, los baches, la inseguridad y la quieren hacer inteligente... Será para los negocios propios”.

No conozco al comentarista sin apellido, pero creo que al menos tiene una parte de razón.

Ayer hablé de la doble característica de las ciudades: de su capacidad de ser creadoras, pero también de ser trogloditas. De su capacidad de ser portadoras de calidad de vida, pero también, y de muy diversas maneras, de acabar con las vidas.

Una ciudad que pone todas las herramientas posibles para el mejoramiento de la vida de su gente es una Smart City. Las ciudades trogloditas son ciudades cegadas, incapaces de generar un esfuerzo común, incapaces de poner el bienestar de todos por encima de bienes particulares: son Dumb Cities. Tenemos muchos ejemplos cercanos de estas últimas.

Ayer mismo en San Pedro, la concurrida zona del Centrito fue sorprendida por una explosión de gas que dejó cuatro personas seriamente lesionadas y daños a negocios y automóviles. En la noche la causa era todavía oficialmente un misterio, según la empresa Gas Natural.

En los alrededores de la explosión se construyen edificios sin ton ni son, algunos con alturas cuestionadas. Para acabarla, el Plan de Desarrollo del municipio fue seriamente cuestionado por la inservible hasta que, ayer mismo, el alcalde echó atrás la consulta, lo que implica echar atrás el Plan mismo.

En estas condiciones uno se pregunta si existe al menos un atlas de riesgos vigente. Ahí y en toda la zona metropolitana. Porque, de nuevo ayer, también amanecimos con lluvias que encharcaron la ciudad entera. De nuevo accidentes y heridos. Nadie habla de riesgos puntuales.

Dumb Cities. Juan Antonio tiene su parte de razón. Nada funcionará si no cambiamos de chip. Aunque las aplicaciones tecnológicas pueden dar un gran servicio, incluso para ir cambiando de chip. Y urge.

luis.petersen@milenio.com