Santa Catarina: el de atrás paga

El de atrás paga, mi don… Cuando llega el de atrás ya todos corrieron con su nieve y hazle como puedas. Entre pubertos esto se soluciona con un regaño. Entre alcaldes… bueno, en Santa Catarina tuvo que intervenir la Suprema Corte y fijar fecha límite. Y poner a Víctor Pérez en jaque: ya no se pudo escabullir como los anteriores, era el último de la fila.

Pagos por más de 46 millones de pesos le dieron ayer la posibilidad de seguir siendo alcalde. El asunto es viejo, de tiempos de Alejandro Páez. En 1997, por error, por descuido o por sus simples pantalones, tomó un terreno que no era propiedad municipal para instalaciones deportivas, en la avenida Manuel Clouthier a la altura del fraccionamiento Los Portales. Aparecieron los dueños.

Páez fue el primero de la fila de la nieve. Los que le siguieron —Humberto González Garibaldi, Irma Adriana Garza, Dionisio Herrera— postergaron el asunto. El de atrás paga. Hasta que le tronó un amparo entre las manos a Gabriel Navarro.

Pero tampoco acató. Ofreció terrenos en permuta, que no le fueron aceptados. En adelante, Navarro esgrimía que “nadie está obligado a lo imposible”. Al menos eso le dijo al periodista Eduardo Mendieta el lunes pasado. “Tenemos los elementos suficientes para demostrar que no nos negamos a cumplir esa resolución. Cumplimos con lo que pudimos nosotros. Si no hay dinero, de dónde agarras dinero”. Que pague el de atrás.

Ayer el municipio Santa Catarina demostró que no es imposible aquello a lo que estaba obligado. Con una ayudadita de la Suprema Corte, claro. La administración de Víctor Pérez sabe que los 46 millones y pico equivalen al pago de un año 8 meses de alumbrado público, y más de dos años de reelección de basura, pero ni modo. El tema ahora es de dónde sacará o de dónde sacó ese monto. ¿Con el aguinaldo de quién?

Hoy, a las once, el proyecto de sentencia pasará al Pleno de la Suprema Corte. Se supone que ya está saldado. Y el alcalde, seguro, frente a las malas mañas de una cadena de irresponsables.