La tentación totalitaria

Pedir cuentas desde la sociedad a las autoridades es transparencia. Pedir las mismas cuentas a los particulares es autoritarismo.

La transparencia es fundamental para la democracia; pasarse de la raya en el control de los ciudadanos es caer en la tentación totalitaria.

Los diputados y senadores de nuestro país cedieron a esa tentación al votar la ley 3de3 rasurada. Alguien les puso un balón frente a la portería y, fieles a su genética, tiraron a gol, aunque estuvieran en clarísimo fuera de lugar.

¿Es una forma de represalia? Sin duda. Se ha de sentir bonito sacarle un susto al portero, pero todos se dieron cuenta que ese gol no vale. Y si lo festejan, por lo menos se llevan una rechifla.

Quiero aclarar: no dudo que la corrupción tiene un componente privado. Cada acto de corrupción, grande o pequeño, supone una autoridad y un particular. A una parte de los mexicanos se nos antoja que también el componente privado sea sancionado, pues muchas explicaciones de por qué no funciona la vida diaria están ahí, en esta maldita alianza.

Sí. Hay que castigarlo. Pero nada se arregla pidiendo cuentas a los particulares como si fueran autoridad. Cuando un particular desea aprovechar el dinero público para llenar su bolsillo, debería precisamente toparse con pared ante las autoridades. Son ellas las que deben impedirlo y, si no lo pudieron hacer, aplicar la ley y castigar el hecho.

Es ridículo pretender que el trato a la autoridad sea igual que a los particulares en cuestión de rendición de cuentas. Quedaría precisamente en manos de la autoridad (desbocada) decidir a quién sí y a quién no defendería. La corrupción sólo se acabará con el freno de la autoridad.

Además, pedir que cualquier particular que recibe recursos gubernamentales tenga que presentar sus declaraciones 3de3 significa que nadie lo hará. Ni la autoridad ni los particulares. Con amparo o sin amparo.

La verdad, qué vergüenza. Lo bueno es que hay manera de arreglarlo con un veto y con el regreso a la iniciativa original.

luis.petersen@milenio.com