El PRI y sus tiempos

La reunión panista de los candidatos el martes fue clave… para el PRI. No es que no lo supieran, pero a partir de ese día tienen prácticamente enfrente a su contrincante.

La salida de Mauricio Fernández de la contienda, el resultado de las encuestas y el acuerdo de los liderazgos del partido ponen a Margarita Arrellanes en el primer lugar de la fila de la candidatura a gobernador, con todo lo que esto implica.

El PRI se ha tomado su tiempo. Se ha tardado. Aunque ya saben con claridad contra quién juegan, tanto retraso es muestra de que aún les falta trabajo interno por hacer.

Bajo esta divisa de esperar los tiempos, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, ha pospuesto cualquier declaración, no sólo que lo comprometa, sino que lo haga ver realmente interesado en contender para gobernador. Se le considera el favorito de Los Pinos y ciertamente es uno de los que ha perseverado en la lista de los posibles. Y es cierto que se le ha visto en público más seguido por el estado y que nunca dice no cuando se le pregunta por la posibilidad de gobernar Nuevo León… pero se ha cuidado de no contagiar entusiasmo alguno por un proyecto de gobierno para el estado.

Él y cualquiera de los aspirantes priistas se tienen que poner las pilas ya. La panista Arellanes está por encima en las encuestas, y si bien no ha logrado ganarse la confianza de los empresarios y de los círculos intelectuales, sí consigue la simpatía de los votantes que se topa en la calle. Y sin mayores esfuerzos.

Pero ningún candidato, por carismático que sea, logrará buenos resultados si no cuenta con la actividad de su partido. Y esto se logra, entre otras cosas, con cercanía, con un buen reparto de candidaturas, con recursos… y también con la crítica hacia el o la contrincante.

Como en este mundo nuestro no se vale que los hombres critiquen a las mujeres ni con el pétalo de una rosa, deberán ir pensando quién va a criticar a Margarita, su gestión, sus métodos, sus cuentas, sus resultados, porque lo que han hecho hasta ahora, sólo la ha vuelto importante.

luis.petersen@milenio.com