PRI, la docena de licenciados

Por lo pronto, seis aspirantes priistas a la gubernatura pidieron licencia en el Congreso de la Unión. Los estatutos de su partido lo piden: el día 14 quien resulte designado deberá estar libre de cargos públicos. Los otros seis, para completar la docena de licenciados, harán lo mismo en sus lugares de trabajo al acercarse la fecha. Si hace falta, claro. Porque todos los participantes, todos los priistas y todos los mirones están de acuerdo: el presidente Peña Nieto tomará finalmente la decisión, pero nadie sabe qué día.

Los doce fueron a México el lunes y allá pactaron unidad y apoyo al elegido. ¿Cuál es para el PRI el saldo de toda esta liturgia electoral en la que se cuidó que no faltara absolutamente ningún aspirante aunque sí pudieran incluso sobrar un par de ellos? Más allá de las evidentes fallas de la democracia priista, yo diría que el saldo político les resulta positivo.

Con este mensaje de unidad están, curiosamente, presentando la diversidad del PRI nuevoleonés. Aparece ante la opinión pública un partido con muchas y muy distintas cualidades y experiencias legislativas y de gobierno, dispuesto al mismo tiempo a aportarlas a un solo fin.

Aparece un partido donde cada uno puede cosechar lo que ha ido sembrando y abonarlo a la meta total de simpatías buscadas. Se vende bien. Nadie puede decir que el PRI como grupo salga perdiendo con estos retrasos. Aunque para los individuos que están dentro, este proceso resultó demasiado largo, desgastante y complicado.

Lo que sí es cierto es que no se sabe quién va a ser el precandidato elegido. Pueden ustedes preguntar, como yo lo he hecho, a todos los priistas informados y analíticos que conozcan (y hay muchos: en estos tiempos se multiplican los intérpretes). Hallarán las más diversas lecturas: que si es el procurador, que si Ivonne, que si Cristina, que si Héctor… que si Ildefonso siempre sí.

De aquí al miércoles, en algún momento, más bien hacia el final, se sabrá quién será el candidato o la candidata priista a gobernador. Y si los once licenciados restantes quedarán por ahí en algún lado o regresarán al lugar que dejaron.

luis.petersen@milenio.com