El PAN y su juego de puntos

La encuesta sirve, sobre todo, para tener razones al bajar a algunos aspirantes. En realidad son muy pocas las candidaturas panistas en el estado que no están ya planchadas. O que al menos tienen ya un responsable de sacarlas adelante.

De la llamada Mesa de Nuevo León han salido los acuerdos fundamentales. Tres grupos, encabezados por Zeferino Salgado, Raúl Gracia y Margarita Arellanes, respectivamente, han estado en el estira y afloja hasta el punto que sólo faltan algunas decisiones por tomar. Cada grupo lleva su cuota de municipios, distritos locales y distritos federales, según el grado de aportación que recientemente hayan mostrado hacia el partido.

Incluso, con esa visión pragmática y un tanto ingenieril del PAN de estos tiempos, se inventaron un método de puntos (sí, una especie de libretón cuenta-favores o juego de Turista con el que contabilizan y hacen valer el poder de cada grupo) para facilitar el reparto de candidaturas y salir todos, si no contentos, al menos vivos y sin rencores del proceso.        

A partir del libretón panista, Raúl Gracia lleva mano en las candidaturas en San Pedro y Guadalupe, incluidos los distritos locales y federales cuyos territorios coinciden; para alcalde de Guadalupe impulsa a Alfonso Robledo, aunque Madero está pugnando por Judith Díaz. 

Zeferino Salgado, obviamente, lleva mano en San Nicolás, con Víctor Fuentes para la alcaldía, aunque ahora Chefo extiende su influencia al municipio de Juárez, donde tiene a Luis Ángel Benavides.

Y Margarita y su División… bueno, ahí la cosa ha estado más compleja. Claramente, la candidatura a gobernador es ya para ella, aunque se formalice en una convención. Ayer, Mauricio Fernández se bajó de una aspiración a la que en realidad nunca se había subido y se anunció para la alcaldía de San Pedro, que ya tiene amarrada con Gracia. El tema es que en el juego del Turista (Acción) Nacional, a Margarita no le alcanzan los puntos para ser candidata a gobernador, llevar mano para la alcaldía de Monterrey y, además, decidir en los distritos de por ahí.

Felipe de Jesús Cantú no se había bajado hasta anoche de su aspiración a la grande. Ya lo hará: todo indica que él es la opción panista para Monterrey, apoyado sobre todo por Margarita.

luis.petersen@milenio.com