PAN: cobijar aquí, descobijando allá

A Margarita le conviene más estar bien con su propio PAN que con el PRD. Lo que aquí le podrían aportar las alianzas, le quitaría simpatías panistas, que ya están, a estas alturas, bastante debilitadas.

Esto quedó claro ayer, en la reunión del Consejo que buscaba llegar a un acuerdo. El plazo para el registro de alianzas termina hoy y anoche la asamblea estaba dividida por mitad. Hubo discusión y enojos. Al final decidieron no cerrar la sesión y esperar hasta la mañana, para consultarlo con la almohada y para esperar la decisión de los otros partidos porque a fin de cuentas para esto se requiere consentimiento mutuo.

La alianza está lejos de ser un clamor en el PAN. No ha surgido el interés suficiente para concretarlas. Ni con el PRD ni con el PT. De hecho, lo fueron dejando al final hasta que, según el reportaje de Daniela Mendoza el lunes pasado, los tiempos comenzaron a ahorcar. Tenían que hacer una plataforma conjunta con el o los partidos involucrados y ni siquiera tenían una exclusivamente panista. El viernes, el diputado Juan Carlos Ruiz convocó a la Comisión de Plataforma Electoral y no tuvo éxito. Sólo asistió una persona.

Ayer sí hubo quórum, pero difícilmente llegarán a un arreglo. Y aunque internamente gane la alianza, muchos panistas quedarán ante un desacuerdo fundamental. Y no sólo los militantes: también, y sobre todo, los votantes. A cuántos de éstos podrá ahuyentar una asociación con la izquierda si a esto se le suma, además, un desencanto creciente por los liderazgos panistas y por el comportamiento de sus gobiernos.

Arellanes debería luchar, en primer lugar, por mantener a su lado a los votantes propios. Se ha hablado (y sin que esto provenga necesariamente de sus opositores) de una alta probabilidad de abstención entre los ciudadanos azules en junio próximo. ¿Por qué? Porque no han visto lo que deseaban para un partido político triunfador: un empuje hacia una mayor calidad en la gestión de los gobiernos, en la selección de los candidatos, en la promoción de la democracia.

Si ahora les ponen a sus votantes este nuevo pequeño obstáculo, aliarse con un PRD desmoronado y un PT en capilla, pues…

luis.petersen@milenio.com