Nuevos consejeros, ¿experiencia perdida?

La rifa del tigre. Al INE le queda una semana para decidir quiénes serán los consejeros electorales encargados de organizar y calificar las difíciles elecciones de junio próximo para gobernador y diputados locales.

Al organismo electoral del estado también se le aplicó la ley del borrón y cuenta nueva. A menos, claro, que ahora tomen el sabio consejo de no tirar a la basura la experiencia de quienes ya han tenido que ver con la organización de las elecciones. Ya veremos: entre los 19 finalistas figuran dos miembros actuales y una ex comisionada de la agonizante Comisión Estatal.

Como todos los aspirantes, estos tres se presentaron a competir con currículum, examen, ensayo y entrevista. Después de todo esto, el propio INE, por primera vez, tomará la decisión.

El nuevo Organismo Público Local Electoral, OPLE (hay que decir que en cuestión nombres sí que vamos de mal en peor), constará de siete miembros. Sabemos, lo han dicho en todas partes, que habrá estricto apego a la paridad de género: tres o cuatro mujeres, tres o cuatro varones. Uno o una de entre ellos será presidente.

El proceso hasta ahora ha caminado bien, salvo por un par de escollos producto en todo caso de la novedad. Y más nos vale que todo siga claro y transparente. Los organismos electorales son clave en la credibilidad de los resultados y nosotros para desconfiar nos pintamos solos. En ese sentido, está bien que detrás del nuevo organismo esté el propio INE y no directamente las fuerzas políticas locales.

Pero además, las elecciones próximas se ven venir difíciles y rasposas. Ahí están ya los primeros indicios: la carrera no ha empezado pero los adelantados van corriendo desde hace rato; hay denuncias ya de uso del dinero público para fines electorales y síntomas de guerra sucia; los políticos confían más en las llamadas estructuras para movilizar el voto que en el resorte espontáneo y libre de ir a votar, y cuando uno les pregunta cómo piensan ganar, todos voltean a ver al tristemente célebre voto del lonche.

La rifa del tigre. No es exagerado decir que a los nuevos consejeros les tocará una de las elecciones locales más difíciles de los últimos tiempos.

luis.petersen@milenio.com