Que uno más uno no es igual a dos

Escúchenlo bien, colegas: uno más uno no es igual a dos, dijo el Maestro Expositor.

—¿Por qué?, gritaron al unísono los sabios asistentes al Gran Congreso de la Máxima Casa de Estudios Aritméticos mientras se acariciaban incrédulos la barba.

—Porque un tiempo completo más un tiempo completo no es igual a dos tiempos completos.

—¿Cómo entonces? —preguntaron los sabios pensativos acariciándose todavía la barba.

—Bueno, sí pero no. Lo que pasa es que uno es un tiempo completo y el otro... también, pero son sólo unas clases.

—Mmh... entonces uno es tiempo completo y el otro es una pequeña fracción de tiempo completo —replicaron pensativos los sabios y se volvieron a acariciar la barba.

—¡No! —se impacientó el Maestro Expositor, efectivamente es tiempo completo y se paga como tiempo completo pero no se trabaja tiempo completo... por lo tanto, no suman dos tiempos completos y, en consecuencia uno más uno no son dos.

—¡No puede ser! —levantaron la voz los sabios y de nuevo se acariciaron la barba.

—Pues no me lo crean —dijo el Maestro Expositor y dio un manotazo en su alta mesa. —Actuaré, pues, como si uno más uno fueran dos; que quede claro: lo haré voluntariamente, pero convencido de que uno más uno no son dos.

Fin de la ridícula historia. Ayer, cuatro miembros del Gabinete estatal decidieron pedir una licencia sin goce de sueldo y por tiempo indefinido a su otro tiempo completo en la Máxima Casa de Estudios.

Después de haber tomado los cuestionamientos como una mera "crítica de los medios", la contralora Nora Elia Cantú y los secretarios Manuel de la O Cavazos, Esthela Gutiérrez y Natalia Berrún subrayaron que se trata de una decisión voluntaria "para evitar polémicas" y para no prestarse "a malos entendidos", pero no porque fuera algo incorrecto ni porque le estuvieran quedando mal a alguien con sus dos tiempos completos.

Si trabajaran en cualquier empresa les hubieran hecho saber que uno más uno son dos.

luis.petersen@milenio.com