Tamaulipas: victoria sin Victoria

Nadie puede alegar sorpresa por el triunfo panista en Tamaulipas. Lo que ciertamente no se esperaba era el porcentaje en la elección de gobernador: 50 por ciento para el candidato panista y 35 por ciento para el del PRI, es un resultado abrumador.

El Congreso estatal quedará también pintado de azul. Por lo que se puede saber hasta el momento, pues los conteos en algunos casos van atrasados, 17 de los 22 distritos electorales serán para el PAN.

En términos de ayuntamientos, Tamaulipas es más variado: la holgada victoria de García Cabeza de Vaca no se refleja en Victoria, la capital. El PRI se quedaría con ella, aunque falta saber el resultado final: cuando faltaban 9 casillas la diferencia era apenas de 600 votos.

También Tampico permanecerá tricolor. Matamoros no está definido aún. Anoche faltaban numerosas actas por contar y se perfilaba hacia una elección cerrada. Iba ganando el PRI.

El PAN, por su parte, se queda, entre los municipios más importantes, con Altamira, Madero, Reynosa, Mante y Nuevo Laredo, con amplio margen en este último.

Y de forma comprensible, en los tres municipios colindantes con Nuevo León cuyos candidatos priistas fueron víctimas de bullying por parte de su propio partido, los resultados fueron, como en el dominó, zapato. En Villagrán, 3 mil 043 votaron por el PAN y 55 por el PRI. En Hidalgo, 7 mil 638 por el PAN y 148 por el PRI. Y en Mainero, 995 contra 19.

La maquinaria priista no operó por su candidato estatal. Si uno revisa los resultados de la elección a gobernador en cada municipio, podrá constatar que la votación tricolor fue mucho mayor para el candidato a la alcaldía que para el candidato a gobernador. De hecho, Baltazar Hinojosa sólo ganó en un municipio: Matamoros; en todos los demás perdió, aunque haya ganado ahí, con mayor o menor dificultad, el candidato a alcalde. El PRI no pudo, o no quiso, mover a sus estructuras al voto.

luis.petersen@milenio.com