Monterrey VI: “Todo está vivo mientras no muera”

La ambigüedad caracteriza el discurso reciente del gobernador sobre Monterrey VI. Por un lado, es innegable su insistencia en que el proyecto vive. Por otro, reitera que está muerto y que la última palabra la tienen las mesas ciudadanas y de expertos, cuyo desacuerdo con eso de traer el agua del Pánuco es más que conocido.

"Todo está vivo mientras no muera nada", respondió cuando le pidieron aclaraciones. No puede significar otra cosa que: sí pero no. O: "A río (Pánuco) revuelto, veremos qué pasa". No sé si se pueda llamar a eso una estrategia. Más bien creo que se avecinan circunstancias de salida difícil.

Ojalá me equivoque. El punto es cuáles son los escenarios que esta ambigüedad produce, a dónde pueden desembocar estas aguas.

Escenario uno: las dos semanas. El gobernador cumple con el compromiso público al Presidente y le entrega dos semanas después de su reunión, como lo anunció, un proyecto para «traer agua de fuera». Probabilidad: Nula. No se desgasten, esto ya no sucedió: las famosas dos semanas se cumplen hoy.

Escenario dos. Especialistas y ciudadanos conversos. Los miembros de los foros de discusión presentan sorpresivamente un proyecto para traer agua del Pánuco, sólo con modificaciones en cuanto a financiamiento y licitación. Probabilidad: muy baja, dado el manejo que esos grupos han dado al tema. Es un cambio que los dejaría en la lona.

Escenario tres. Confrontación con el Centro. El gobernador decide apoyar y presentar un planteamiento nuevo (proveniente de aquellas mesas): no traer agua del Pánuco o ni siquiera traer agua «de fuera», renunciar a la concesión existente y pelear un agua que hoy por hoy corresponde a Tamaulipas. Probabilidad: baja. Implica un distanciamiento con el Gobierno Federal y con la Conagua, que han defendido Monterrey VI. Y con los vecinos.

Escenario cuatro. Confrontación interna. El gobernador decide no apoyar el resultado del proceso llevado a cabo por el Fondo de Agua Metropolitano y el Consejo Nuevo León, y presentar al Presidente, aunque tarde, un proyecto similar a Monterrey VI. Probabilidad: baja. Implica enfrentar a los grupos que más lo han apoyado en el estado.

O un callejón sin salida. Probabilidad: alta.


luis.petersen@milenio.com