Madero, Cordero y cabrito

Hay algo que une a los panistas de Nuevo León en medio de los hondos abismos que los separan: nunca han bailado al son de la dirigencia nacional de su partido. Por eso el resultado de la elección del próximo 18 de mayo no es lo que les quita el sueño.

Hay otras cosas que les pueden producir insomnio. No quién será su dirigente nacional por el próximo año y medio, después de la enigmática elección que viene. La historia del PAN local es la de un caminante en sus propias veredas. Sus militantes, candidatos y dirigentes locales así se sienten.

No es que el CEN nunca haya metido las manos. Lo ha hecho, pero ha sido en medio de fuerte inconformidad y con muy poco éxito. El caso más recordado es la reciente candidatura a gobernador, cuando la dirigencia nacional decidió que el candidato panista sería designado desde el centro. Una parte muy importante del panismo local quedó decepcionada y su participación, debilitada.

Mientras el CEN no vuelva a repetir esa historia, no es grave para los panistas si es Madero o Cordero: el PAN del cabrito seguirá con sus procesos locales de cualquier manera. Y con sus propias divisiones y rupturas, ésas sí les impiden dormir.

El sueño se les quita, por ejemplo, con la salida de Fernando Elizondo y sobre todo con su voluntad de contender para gobernador por otra Vía. Pues si bien sus posibilidades de triunfo están lejos, sí que le podría restar votos a su antiguo partido.  

Y si realmente es cierto que José Rojas Cardona es una de las fuentes de financiamiento más importantes para la campaña panista a gobernador, pues eso sí que los ha de mantener con los ojos pelones.

"CómoEvaluarUnPolítico"

“Pregúntale cómo fue que hizo su primer millón, que te lo cuente con detalle”. Esto me dijo un empresario que se ha metido también en política cuando le pedí sus criterios para evaluar a un político. “Que te diga: fui litigante, negociaba con terrenos o lo heredé de mi suegra… tú ya verás qué tanto le crees. Un político derecho no puede tener tanto. El servicio público no está diseñado para hacer patrimonio”.

luis.petersen@milenio.com