Guía para merecer un buen gobierno

* Recuerda que a quien se busca elegir es a un gobernante, no a un motivador, ni a un exitoso empresario, ni a un gran tipo, ni al feliz padre de una gran familia, ni a un bufón.

* Toma en cuenta que tenemos una larga historia de grandes candidatos que han sido pésimos gobernantes. A todos nos los hemos merecido.

* El principal interesado en tener un buen gobierno es el gobernado. Los políticos lo harán bien sólo si están exigidos. A veces ni así.

* Gobernar, legislar, hacer justicia son tareas diferentes. Los puestos también tienen atribuciones distintas. Si alguien quiere ser gobernador y te promete cosas de juez, está mintiendo. Si alguien quiere ser diputado y te promete mejorar tu cuadra, está mintiendo.

* Reconoce la enfermedad más común entre los candidatos: el síndrome del quinceminutismo. Quien padece este síndrome cree que todo se resuelve en un cuarto de hora porque es simple cuestión de querer. Lo inventó Fox y es contagioso.

* El gobernante debe tener una visión del presente y el futuro de la comunidad que gobierna. Debe ser capaz de impulsar proyectos, dar los pasos conducentes, convencer a cada paso, articular intereses y opiniones, administrar y exigir resultados.

* Las sociedades no son una familia ni una empresa ni una iglesia donde sólo caben los parientes, los empleados leales o los creyentes. Está hecha para todos: el fin de una sociedad es acoger todos los fines lícitos. El gobernante tiene que incluirlos y articularlos. Los ilícitos, impedirlos.

* Checa que tu candidato no le haga mala cara a la transparencia; que en otras ocasiones haya hecho público su manejo de presupuestos y que no le saque la vuelta a dar a conocer su patrimonio: es una garantía para que su patrimonio no crezca en detrimento del tuyo.

* Vota por quien creas que será mejor, sin importar quién va ganando en las encuestas, ni si vas a votar por el perdedor y vas a desperdiciar la oportunidad. Para empezar, cada candidato trae en el bolsillo una encuesta que le favorece. Son mañas de los políticos, quienes sostienen que en campaña todo se vale. No lo sé, pero si todo se vale, haz valer tu voto.

luis.petersen@milenio.com