Gana la impunidad

Lo preocupante es el mensaje. La necesaria lucha contra la impunidad en Nuevo León se encuentra en una crisis manifiesta. Y una crisis en el sistema de justicia es, ni lo dude, un jaque a la seguridad pública

Por un lado, el Cabildo de San Pedro declaró ayer persona non grata al presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado, Carlos Arenas.

Además de un hecho inédito, es el colofón de un tira-tira entre la autoridad municipal y el Poder Judicial. Se echaron mutuamente la culpa por la liberación de criminales confesos, es decir, por no hacer su trabajo correctamente.

En el nuevo sistema penal, si la policía municipal o estatal no cuida los detalles desde el momento de la identificación y transporte inmediato del detenido, éste puede apelar a fallas en el debido proceso. Claro, sólo si el juez lo considera así... Y ahí está el detalle.

Se achacan mutuamente la culpa: o falta de rigor en ellos procedimientos iniciales o la sobra de rigor al evaluar el proceso en los momentos de la decisión.

Las cosas llegaron hasta el extremo en el teatro de las culpas. El Cabildo pidió que se hiciera público: al señor no se le quiere en San Pedro. Es gente no grata en el municipio en donde además está comprando su casa, según el alcalde Mauricio Fernández.

Por otro lado, el Congreso de Nuevo León llamó ayer mismo a comparecer al procurador Roberto Flores Treviño para que explique supuestos problemas legales no resueltos aún en el momento de su toma de posesión, generados en Las Vegas, Estados Unidos.

Flores Treviño, quien da su versión en las páginas que siguen, niega que haya firmado cheques sin fondos. Sin embargo, sólo recibir la invitación del poder Legislativo para a explicar su situación personal es ya signo de desconfianza.

El descrédito campea. La guerra de pasteles llena el panorama en las instituciones de justicia de Nuevo León. Abarca Poder Judicial, Ejecutivo Estatal, Congreso, municipios,

Lo preocupante es el mensaje: si los encargados de hacer justicia están descalificados, ¿no significa esto una especie de China libre para los delincuentes? Ahora lo único que se puede esperar es un sentido de responsabilidad por parte todos los involucrados. El que pueda, que siga.


luis.petersen@milenio.com