Fin de fiesta para la "chiquillada"

A la chiquillada se le acabó la fiesta. En la elección de junio próximo los partidos políticos tendrán que obtener tres por ciento de la votación total o perderán su registro. Si es un partido nacional, será el tres por ciento de la votación nacional. Si es estatal, la votación de su estado. El esfuerzo que les espera es enorme y, al menos aquí en Nuevo León, no parecen estar a la altura del desafío.

Antes era dos por ciento. La diferencia es mucha, sobre todo si la vemos en número de votos. La reforma al 41 Constitucional es implacable. “El partido político nacional que no obtenga, al menos, el tres por ciento de la votación válida emitida en cualquiera de las elecciones para la renovación del poder Ejecutivo o de las Cámaras del Congreso de la Unión, le será cancelado el registro”.

Este año, habiendo sólo elección federal legislativa, el célebre tres por ciento se refiere a la votación de los distritos. Calculemos el reto nacional para partidos que aquí tienen presencia significativa: PT, Panal, Verde, MC… deben obtener, en distritos, no en municipios ni en gubernaturas, su tres por ciento. El padrón nacional, simplificando, es de 80 millones. Digamos, basados en la historia reciente, que votará un 44 por ciento del padrón, es decir, unos 35 200 000. No habrá registro para los partidos que se queden abajo de 1 056 000 votos.

A la chiquillada se le acabó la fiesta, sobre todo porque no se vale ya ponerse a la sombra de la coalición con un partido frondoso. Coaliciones hay, pero sólo contarán para un partido los votos rayados sobre su logotipo. Ya no existe eso de compartir la votación para salvar al chiquillo. Se necesita que el votante quiera a su partido. O que, claro, lo lleven a votar por él, lo que resulta, en todo caso, mucho más caro.

Es un desafío en serio para la chiquillada nacional y, en Nuevo León, para el partido local Alianza Ciudadana. No se ve que ninguno haga la tarea titánica que se antoja necesaria con sus candidatos a diputado. Se acabó la fiesta. Y el presupuesto.

luis.petersen@milenio.com