"Ego te absolvo"

Todavía no nos acostumbramos a la crítica y ahora tenemos que presenciar las absoluciones y los perdones políticos. El anuncio de la así llamada alianza de Fernando Elizondo con El Bronco fue todo un ritual de redención. Tus pecados serán perdonados y de hoy en adelante todo es borrón y cuenta nueva. Aquí no ha pasado nada.

Llama la atención que en el evento de declinación no hubiera ni un solo pero, ni una sola exigencia de parte de Elizondo ante las sospechas y las críticas que pesan sobre El Bronco. Ni una sola palabra acerca de lo que él mismo, el candidato de Movimiento Ciudadano, había denunciado. Todo se fue hasta el fondo del olvido.

El reverendo Elizondo de repente le perdonó todo a El Bronco. Firman un acuerdo de transparencia y no le exige, por ejemplo, hacer pública, ahora sí, su declaración patrimonial. La alianza viene a purificar la falta: la mentira de su listado de bienes adelantado en las redes sociales y la (hasta ahora) mentira de que iba a publicar sus declaraciones patrimonial, fiscal y de intereses en la plataforma ciudadana 3 de 3.

El matrimonio político se dio sin el menor cuestionamiento. Elizondo tampoco le exigió a su nuevo jefe aclarar la descalificación simple y llana del testimonio de su ex esposa, quien dijo haber sido golpeada por él. Ni siquiera pidió respuesta a las críticas que él mismo le había hecho: hace un mes estaba hablando de que ElBronco había endeudado como nadie el municipio de Garcia y tuvo que retrasar pagos a proveedores y remuneraciones a sus secretarios. ¿Ya no importa?

Ahora no se le cuestiona. Cuando se le ha cuestionado, El Bronco ha reaccionado con descalificaciones, no con razones. Me gustaría saber en qué se basa Fernando Elizondo para, ahora sí, creerle. Falta una explicación a los ciudadanos. A mí me gustaría saber qué tipo de contrato habrán firmado, porque una alianza formal aún no existe: no ha declinado ante la autoridad electoral.

La crisis de los partidos políticos es real, ¿quién lo niega? Incluso se puede decir que están en la lona precisamente porque son un club de complacencias y complicidades. Pero la alternativa no puede ser más de lo mismo. Ego te absolvo.

luis.petersen@milenio.com