Discursos para el próximo gobierno

Hay áreas de interés para los votantes de 2015 que ningún candidato podrá pasar por alto. Se han ido conformando día a día y hay que tenerlas claras desde ahora. A reserva de continuar, empiezo hoy con tres que me parecen principales. Pero lo importante es lo que piensen ustedes.

Continuidad. El tema de la seguridad sigue, pero de distinta manera que en las campañas anteriores. Hay una opinión general de que el Gobierno del Estado ha hecho las cosas bien en estos años. Pero también, que no estamos como para bajar la guardia. Se requiere continuidad en los esfuerzos: en la coordinación de seguridad con las distintas fuerzas y en la atención que el gobernador dedica al tema. Fuerza Civil debe seguir creciendo, así como su liderazgo en el estado. Además, hay que voltear a ver también la seguridad jurídica: que a los delincuentes se les tenga, a los inocentes se les deje; continuar con lo empezado en cuanto a sistema penal acusatorio, cuya responsabilidad recae, en buena parte, en el Poder Ejecutivo.

Gran ciudad. El otro gran ámbito en que el discurso (es decir, el planteamiento de problemas y su solución) deberá hacer énfasis es el urbano. Y no sólo enfocado en la prevención del delito, sino en el fomento del bienestar. Estar bien depende en buena medida de la ciudad que habitamos, del tiempo de trayecto, de las sombras en nuestros caminos, de la posibilidad de disfrute en los espacios, de la calidad de los servicios. La ciudad debe dejar de ser una tubería que nos lleva a tumbos de un lugar a otro, una tierra de nadie producto de gobiernos fragmentados. Hay que pensar ya en autoridades metropolitanas.

Fiebre del oro. Sin duda al próximo gobernador le tocará vivir de lleno este nuevo entusiasmo por la energía. Deberá tener planes y herramientas para domar este potro, tan necesario como peligroso. La reforma energética traerá sin duda inversión al estado y podemos decir que también trabajo. Pero cualquier escenario trae consigo retos de gente grande: que el empleo sea de calidad, que la gran inversión traiga inversiones menores, que se cuide el medio ambiente, que se pueda detonar un crecimiento con equilibrios, incluyendo equilibrios entre zonas del estado.

Yo empiezo con estas, ¿ustedes?

luis.petersen@milenio.com