Días de espanto

En Nuevo León, las cifras de violencia siguen espantando. Según la nota publicada ayer, 560 personas han sido asesinadas este año: 56 por mes, en promedio. El número es más alto que los dos años anteriores. Sólo 2013 lo supera.

No quita el espanto el hecho de que el país entero espante. “Octubre, mes más violento en cuatro años”, dice otra nota de MILENIO, refiriéndose a todo México: en lo que va de 2016 se han registrado 9 mil 103 homicidios.

¿Mal de muchos? El hecho de un alza en la violencia nacional es, ciertamente, un ingrediente que ayuda a comprender la ensalada de la violencia en Nuevo León. Vaya, también el contexto del país cuenta, igual que la falta de policías, de equipamiento o de prevención de los delitos. Y puede ser una razón para que las autoridades locales expliquen a sus gobernados que la cosa está que arde por doquier y que sean pacientes...

Pero en realidad esta situación generalizada de violencia en el país no hace más que poner las cosas más difíciles al Gobierno Estatal y a los alcaldes de Nuevo León. Mucho más difíciles de resolver incluso que de 2010 a 2012.

No se puede olvidar el papel tan importante que jugó el Ejército aquí en esos años. Hay que reconocerlo: son los soldados quienes entraron al quite, son ellos los que llegaron acá en número suficiente para salvar del incendio a la locomotora del país llamada Nuevo León, mientras las Policías municipales se deshacían de sus miembros comprometidos con el crimen organizado y mientras Fuerza Civil salía de la incubadora y daba sus primeros pasos. Son ellos a quienes los zetas temían.

Se decía entonces: si arde Nuevo León, arde México.

Ahora es México el que arde y hay que salvar al tren entero con sus locomotoras. El Ejército debe estar presente en todos los estados y el Gobierno Federal espera que las Policías locales hayan crecido para hacerle frente a la delincuencia.

En ese aspecto, el crecimiento de Nuevo León está en duda. El desafío es mayor. ¿Podrán la debilitada Fuerza Civil y las Policías municipales?

luis.petersen@milenio.com