Diálogo en las alturas entre dos candidatos

Es una madrugada cualquiera de mayo. De un anuncio panorámico a otro, en pleno Morones Prieto, dos personajes impresos, aburridos de sonreír, aprovechan el silencio para entablar una insólita conversación.

– ¿Qué onda, mi hermano?

– ¿Hermano? Yo soy un equino hecho y derecho. Tú sólo te haces pato.

– ¿Qué andas haciendo acá arriba?

– Yo quiero ser gobernador. Lo que no entiendo es qué haces tú aquí. No quieres ser alcalde, nomás te andas haciendo loco.

– Yo voy a la alcaldía a servir, no a gobernar.

– ¡Por eso, amigo!

– Más vale un pato que una rata.

– ¿Qué te fumaste o qué?

– A ver, a ver, párale tantito– El candidato a alcalde se comenzó a bajar de su propio panorámico, como si quisiera alcanzar al otro y gritó: “¿Me estás diciendo drogadicto? Vente p’acá, papá”.

– ¡Cálmate, ave de corral, esto no es Big Brother!

– ¡Cálmate madres! Tú y yo no somos iguales. Te reto a ti y a toda esa bola de candidatos a que nos sometamos al detector de mentiras. Eres como ellos, ¡puras cabras que no dan leche!

– Te digo que te calmes, carajo. La única mentira que he dicho es que no digo mentiras.

– A mí en cambio, caballo sin domar, nadie me acusa de mentir. Y lo que te puedo asegurar es que voy en primer lugar.

– ¿Tú? ¿Vas a ganar la alcaldía? Bueno, es cierto que haces encuestas patito. Seguro que esta la hiciste en tu casa...

– Algo es algo, porque sí tú la hicieras en tu casa, la perderías. Tienes fama de maltratador.

– ¡Están enfermos quienes lo dicen! ¡Y los manipulan!

– Dicen que formas parte del peligrosismo chavista.

– ¡Están pedos!

– Dicen que no eres de fiar...

– Son mariguanos.

– ¿Y por qué los insultas?

– El que se lleva se aguanta. Y tú no lo hagas porque también te va mal.

Amaneció. Los dos panorámicos estaban doblados y las grandes caras miraban al suelo. Nadie se imaginaba que hubiera hecho tanto viento durante la noche. Eso sí, estaban como siempre, sonrientes. Cuando yo pasé sólo alcancé a oír: ¿Estás crudo o todavía andas pedo?

luis.petersen@milenio.com